Hace unos días, en Siurana, me dio por probar una vía ancestral: el primer 7b de la zona (hoy recotado a 7b+), Kurt the Gandals, en Can Gan Dionís. No me avergüenza confesar que no solo no me meneé sino que no entendí nada en la sección dura. No obstante, me iluminé. Intentando los movimientos imposibles de hombros invertidos y micro regletas con pies ausentes, una frase estalló en mi cabeza como un huevo cociéndose en el microondas: “A él no le gustó demasiado Siurana”. ¿De quién había oído eso? ¿A quién se refería?
Mientras desmontaba la vía (con un pegue tuve bastante) recordé que el sujeto de la frase era Wolfgang Güllich y que, tan valiosa información, me la había proporcionado su biógrafo no oficial más aplicado –Pere- hacía ya muchos años. Así que...al Maestro no le gustó Siurana. Interesante... ¿quizás por las vías que probó?, ¿cuáles serían? me pregunté, sintiéndome aliviada al ver que Él también había tenido estos pensamientos impuros sobre la sacrosanta Siurana.
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| Sin palabras (bueno va, con dos: con dos cojones) |
Entonces, busqué en la Biblia (léase, Wolfgang Gullich: Una vida en la vertical) y no encontré nada al respecto. La única pista que parecía acercarme al misterio fue la de sus viajes a España a principios de los 80 para visitar al fabricante de Boreal, del cual Él era distribuidor en Alemania. También busqué por Google: nada. Pues vaya. ¿Cómo coñe sabía eso Pere? Rápidamente le escribí: me explicó que él lo había oído hacía años, pero que no recordaba más, aunque sí sabía con quién lo había hablado, con otro profundo conocedor del tema, Joan (el Penedès es conocido por su cava, pero aun más por la cantidad de escaladores eruditos que lo pueblan).
Contacté con él y al leer su respuesta me emocioné por momentos:
Si, això era l'any 1989, en un viatge al Verdon, tot fent un cafe aut lait, veiem una cara coneguda a l'altra banda del bar. Plovia i feia fred a fora. Els vidres regalimaven, i allà hi era ell. Això que s'aixeca i ve directament cap a nosaltres. Em va caure el cafè de les mans... I va i ens pregunta, vosaltres sou catalans, oi?, vaig estar a Siurana, i ves... no és el meu lloc preferit per a escalar...
¡La leyenda era cierta! Por fin tendría la excusa perfecta para no volver a Siurana. Pero al continuar, mi gozo caía en un pozo:
No,no!! és mentida!, ens va passar amb la Lynn Hill.
¡Maldita sea! No puedo decir que no quiero ir a Siurana alegando que a Lynn Hill no le gusta. No es un argumento moral convincente, necesito la Palabra del Maestro. Para empezar, ella está viva y Güllich no (y ya sabéis la fuerza de convicción que tienen los muertos), además, a ella aun no se le han descubierto milagros, mientras que a Güllich sí, como por ejemplo el de los que se ponen calcetines bajo los pies de gato y, aun perdiendo el glamour, continúan escalando tan tranquilos.
Al final, Joan se debió apiadar de mí y escribió un segundo mensaje después de releerse una antigua entrevista datada de 1985. En ella, Güllich decía que España era un buen sitio para escalar, excelente para entrenar en invierno, pero que en Francia también hacía buen tiempo y que le quedaba más cerca. C’est fini.
El misterio sigue sin resolver y por eso os lo cuento, porque estoy convencida de que existe alguien que posee la respuesta. Y yo no voy a parar hasta que lo consiga o hasta que me olvide de ello. ¿Qué estábamos diciendo?
Si, això era l'any 1989, en un viatge al Verdon, tot fent un cafe aut lait, veiem una cara coneguda a l'altra banda del bar. Plovia i feia fred a fora. Els vidres regalimaven, i allà hi era ell. Això que s'aixeca i ve directament cap a nosaltres. Em va caure el cafè de les mans... I va i ens pregunta, vosaltres sou catalans, oi?, vaig estar a Siurana, i ves... no és el meu lloc preferit per a escalar...
¡La leyenda era cierta! Por fin tendría la excusa perfecta para no volver a Siurana. Pero al continuar, mi gozo caía en un pozo:
No,no!! és mentida!, ens va passar amb la Lynn Hill.
¡Maldita sea! No puedo decir que no quiero ir a Siurana alegando que a Lynn Hill no le gusta. No es un argumento moral convincente, necesito la Palabra del Maestro. Para empezar, ella está viva y Güllich no (y ya sabéis la fuerza de convicción que tienen los muertos), además, a ella aun no se le han descubierto milagros, mientras que a Güllich sí, como por ejemplo el de los que se ponen calcetines bajo los pies de gato y, aun perdiendo el glamour, continúan escalando tan tranquilos.
Al final, Joan se debió apiadar de mí y escribió un segundo mensaje después de releerse una antigua entrevista datada de 1985. En ella, Güllich decía que España era un buen sitio para escalar, excelente para entrenar en invierno, pero que en Francia también hacía buen tiempo y que le quedaba más cerca. C’est fini.
El misterio sigue sin resolver y por eso os lo cuento, porque estoy convencida de que existe alguien que posee la respuesta. Y yo no voy a parar hasta que lo consiga o hasta que me olvide de ello. ¿Qué estábamos diciendo?
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| Ayer estuve en
Vèrtic, donde, a parte de ver un par de vídeos de Els Bous -que ya
colgaré más adelante- pude seguir indagando sobre este curioso caso. |
Nota: No es que no me guste Siurana, al contrario, me parece preciosa. Pero me cuesta tanto que cualquier información sobre gente que veni, vidi y no vici me reconforta.








































