Este sábado fuimos Esteve y yo a escalar juntos una vía larga (cosa más rara no se ha visto, solo sucede una vez cada 1000 años). Durante toda la semana estuve preguntando por una vía fácil y bien equipada para que así disfrutásemos y, algún día, volviésemos a repetir la experiencia [un momento que me río]. Nos aconsejaron la Necoronomicon en la pared de la Roca dels Arcs en Vilanova de Meià. La verdad es que visto retrospectivamente lo pasamos muy bien aunque nos equivocásemos de vía a media vía (si los parabolts nos hubiesen mostrado el camino esto no habría pasado), nos liásemos montando las reuniones (Albert, no llegeixis) dando lugar a situaciones del tipo "pasa por debajo de mi, cógete a la cinta que no estás de ningún lado, así como yo...uy, mejor como yo no", casi nos cayésemos en un paso -raro de cojones, los dos lo hicimos colgando pies- y, a mi, casi me da un ataque de histéria al ver como se retiraba la cordada de abajo mientras caían gotas, se tapaba el cielo y Esteve decía "Tiro 'pa arriba que paso de hacer rapel".
¿Dónde están las chapas matarilerilerile?
Luego al bajar estábamos hechos polvo y solo queríamos comer. Pero entonces, al girar la cabeza vislumbramos La Cúpula con sus parabolts a medio metro y nos fuímos a hacer unas cuantas vías. Ah...eso sí es escalar (jejeje, ahora mismo me encantaría ver las caras de algunos). Esteve se paseó por la Llima del 4 (8a venido a menos, y ya para muchos 7c+ venido a menos) y yo al segundo pegue la hice con una caída (Salva, te la dedico, como todas las vías que hago con una caída porque sé que te encanta). En la sección de fotos hay fotos (me estoy sintiendo estúpida por escribir esta frase).
YUPII! Estaban todas aquí.
Y el domingo...¡Concurso canino en Collbató! Neula no ganó nada pues el jurado no tenía ni repajolera (ella ya lo ha superado, pero yo no). La verdad es que pasamos un buen rato, no solo por el concurso (agradecimientos a Sara por informarnos y por la organización del concurso) sino también por el mercadillo que se monta allí los domingos. Neula me ha pedido que añada parte de su crónica al post:
Lo que hay que aguantar...y encima con collar fucsia.
Tras el concurso nos dirigimos mi madre y yo a Monistrol de Montserrat donde habíamos quedado con Josep Batlle (aka el Rubio), qué emoción. ¿El motivo? Nada relacionado con la escalada...visitad su página para ver el arte que tiene este hombre.
