jueves, 18 de marzo de 2010

Carta de l'Oriol i en Pep

A continuación copio aquí una carta, firmada por Oriol Maraver y Pep Terrades, para acabar de la mejor manera posible con la polémica de la FEEC-CTEEC.

Salutacions cordials a tothom.

Som Oriol Maraver i Pep Terrades, escaladors i fins la temporada 2009, responsables, entrenadors i tècnics del Centre de Tecnificació d’Escalada Esportiva de Catalunya (CTEEC) de la FEEC.

La nostra experiència en l’àmbit de la tecnificació en escalada esportiva comença des dels inicis de la seva creació dins de la FEEC, al 1998/99 com a esportistes i acabat aquest període, com a entrenadors, en el nostre projecte esportiu dissenyat fa quatre anys.

En aquest nou rumb que pren la FEEC, se’ns aparta sobtadament i sense exposar-nos clarament els motius . Segurament no ens queda més remei que acceptar la nova situació, però si volem abans de despedir-nos , deixar constància de la nostra feina i de la nostra aportació durant aquest període.

Al llarg d’aquests anys de projecte hem treballat amb escaladors/es com Pau March, Víctor Esteller, Àlex Granados, Albert Flaqué, David Arjona, Paula Alsina, entre d’altres, que han competit i situat a la Federació Catalana al nivell més alt dels podis de les seves respectives categories en l’àmbit estatal, aconseguint així la recompensa de ser seleccionats per la Federació Espanyola a nivell internacional.

Hem treballat dins els paràmetres del concepte “tecnificació” , no en els “d’alt rendiment”. Per nosaltres ha estat fonamental basar el nostre treball en l’esglaó previ a l’alt rendiment. La nostra tasca ha reeixit en un difícil equilibri entre la formació de base pels esportistes i els resultats exigits per la FEEC.

Avui per avui, alguns d’aquests esportistes ja formen part de l’esglaó superior de l’alt rendiment. Això, creiem que no ha estat casualitat: hi hem cregut des del primer moment.

Sabem que no tot ha estat un camí de roses, hi ha hagut molt d’esforç, de patiment, lesions, decepcions, nervis, derrotes... Cada cas ha estat un món per a nosaltres i per tant, hi ha hagut moments i decisions difícils, fins i tot poc agradables, però sempre honestes i fidels a uns valors que creiem importants per les edats dels esportistes-escaladors-adolescents-persones que formen el CTEEC.

Volem fer públic l’agraïment absolut a aquests esportistes i pares d’aquests que han estat fidels al nostre projecte, que s’han esforçat, i han demostrat perquè havíem de confiar en ells. Estem convençuts que el seu esforç els ha donat la seva recompensa en quan a resultats (campionats i copes d’Espanya en totes les categories, seleccionats per participar al circuit europeu i fins i tot mundial, encadenaments de víes a vista i assajades de graus molt destacables, concentracions amb Tecnificació Espanyola, etc). Estem convençuts que les seves inquietuds els portaran encara més lluny, i els animem.

Recordarem sempre les persones que han cregut i segueixen creient en nosaltres, que ens han ajudat en el nostre projecte, que ens han ensenyat més del que sabíem i que ens han ajudat a créixer i a fer millor la nostra feina i de retruc, a fer millor el CTEEC.

Volem demanar les més sinceres disculpes als que han patit les nostres mancances i als que els nostres criteris d’actuació no els han semblat els més correctes. Esperem no haver causat danys irreparables i poder parlar-ne fluïdament, si es dóna el cas, des d’una altra perspectiva.

A tots aquells/es que hem conegut en el camí, que no són pocs, fins sempre!

L’esport sempre serà una forma d’aprendre i de compartir una valuosa part de les nostres vides. L’escalada sempre serà quelcom més!


Oriol i Pep


lunes, 15 de marzo de 2010

Luego pasa lo que pasa

No hay nada que me de más rabia que ir a escalar y no poder hacerlo por causas ajenas a mi persona. En este caso las causas no eran ajenas sino alienas, de alien, la propia palabra lo indica. El sábado cogimos temprano el coche dirección Oliana para continuar por donde lo dejamos la semana anterior. Yo quería trepar hasta la cadena de Mishi, un precioso y completo octavo obra de Victor Fernández. Pero lo único remarcable que hice fue pasar revista a los lavabos de las gasolineras que hay camino Oliana y, luego, sentarme al sol a pie de vía durante horas, deglutiendo una Coca-Cola.

Fantástico paisaje que aliviaba mis penas. La foto es de hace un par de semanas; este fin de semana aun quedaba nieve en los prados de la copiosa nevada del lunes.

'La pasa', le llaman popularmente, a la cosa esta que te aporrea las entrañas durante la cual mejor no intentar escalar porque puede ser 'pa cagarse. De todas formas, la debilidad se apodera de tu cuerpo y solo puedes sentarte a esperar y, si eres hipocondríaco como la menda, aparte de sentarte y gemir lastimeramente puedes reflexionar sobre la enfermedad chunga y/o mortal que se te avecina. Mucho más profundo y casi tan entretenido como escalar, os lo aseguro.


La hidratación es lo primero.

Al día siguiente estaba ya recuperada y ansiosa por escalar lo que fuese. La motivación extra me llevó a encadenar la vía que os decía. Pero no fui la única en cumplir objetivos, el día antes Bernat se hacía también con Mishi y, el domingo, el bueno de Xavi R. encadenaba Mishi y Marroncita.
Ay, ¡la Marroncita...! Lleva de cabeza a más de uno. El domingo vi caer como moscas a unos cuantos tiarrones, maldiciendo su bíceps y su suerte. Yo solo puedo decirles, desde mi cómodo sillón, que no desesperen, que ya saldrá y será entonces cuando, que quede claro ahora, nos inviten a cerveza.
Y ya puestos a enviar ridículos mensajes personales en público, ahí va otro: María R.B. (sí, tú, la que lees esto desde Barbastro), hazme el favor de venir el sábado a caerte conmigo en las segundas presas. Y es que empieza la temporada de competiciones con el Campeonato de España de Búlder, el sábado en Barcelona. Espero no quedar en un estado físico tan lamentable –el mental ya lo doy por perdido- como para no poder comentar la jugada por aquí.

viernes, 5 de marzo de 2010

El sacrificio

Soy una cobarde y una pesada.

Cobarde porque...
Hace unos días escribí un post -que no publiqué- acerca del sacrificio. Lo releí un par de veces y era pura bazofia, os aseguro que mucho peor de lo habitual aquí. ¡Así que imaginad! Lo escribí durante un calentón, harta de ver cómo los mass media de la escalada (jajaJAJAjargh, ains, que me atraganto) violan los significados de las palabras tan a la ligera. Quería hacer una crítica pseudomordaz (el quiero y no puedo se apoderó de mi y creo que aun no me ha dejado) a la vez que una especie de homenaje a un amigo que se desloma currando, entrena a diario hasta las tantas, duerme 5 horas, no pierde la sonrisa y no se queja. "Eso es sacrificio" decía en resumen mi desafortunado post.

Quien quiera alimentar a las palomas que se sacrifique.

Pero es que da igual, a él se la suda el reconocimiento y a mi me preocupa en extremo sacar a la luz algo tan serio. Así que pasemos a temas más livianos: El cambio climático. Que síííí, que es liviano, joer.

Pesada hasta decir basta…
Uno de los problemas que tenemos en nuestro país es que estamos retrasados. Pongo como ejemplo un caso estremecedor, la práctica moda de llevar los pantalones por debajo de los calzoncillos. Lo vi por primera vez en Francia en el año '98, y aquí nos llegó ocho años más tarde.
Otro ejemplo de menor importancia, pero que está sucediendo ahora mismo en lugares desarrollados, es la difusión de los últimos hechos acaecidos en materia climática. Pero aquí no nos enteramos de nada, no vaya a ser que nos de por pensar mal. Para estar al día hay que saber, como mínimo, que a finales del 2009 un hacker destapó un montón de correos electrónicos comprometedores de la CRU (Climate Research Unit, que, para orientar a los no puestos en el tema, son unos tipos con influencia sobre el IPCC (Intergovernmental Panel on Climate Change, estos son los que hasta ahora han forjado la opinión internacional sobre el clima (maldición, no acabaré nunca con los paréntesis))). Estos correos atestiguaban cómo se habían manipulado datos de temperaturas con el fin de disimular o retrasar o esconder la realidad: la desobediencia climática ante sus calientes predicciones catastrofistas.
O sea y resumiendo, que unos tíos que van de científicos -científicos de titulación, no de moral-, cobrando morterada, tratan los datos de tal modo que parezca cumplirse todo lo predicho por los modelos 'oficiales' que preveían subida de temperatura, deshielo, aridez, muerte y destrucción cuando en realidad no estaba sucediendo. Y todo este lío, que tiene causas y repercusiones harto complejas, es tan solo la punta de iceberg. Pero como estoy lejos de querer aburriros más (claro, y ahora os vengo con la típica excusa del que ya no sabe qué decir), dejo el tema aquí y me voy a por la meteo, a ver si no la cagan y acertamos sector este finde.

Quien quiera aprender de verdad que se sacrifique, como los niños que tomen esas clases que van a aprender lo que no está escrito.

lunes, 22 de febrero de 2010

Agua de febrero, año cebadero

Cotilleando por el 8a.nu me doy cuenta de lo poco que se está escalando este invierno. Los encadenes escasean, lo cual es evidente, pues la situación de depresiones reincidentes por nuestros parajes es apasionante para los meteorólogos pero depresiva, en todos sus significados, para el escalador.

Carámbanos adornan una lucha infernal entre la bestia y la bella (¿estaré incurriendo en una obviedad si os digo que la bella es Neula?).

Nosotros hemos estado de suerte y hemos disfrutado de sectores bastante secos. El fin de semana anterior estuvimos escalando en Les Bruixes, donde por tercera semana consecutiva hemos coincidido con unos franceses -jubilados- que corretean por aquí en busca del sol. Debo decir que estos hombres, aparte de ser encantadores, aprietan de lo lindo en séptimos y octavos y también equipan vías por doquier. No puedo dejar de mirarlos con admiración (y con envidia también, que los jodíos se hinchan a escalar).
Este sábado hemos visitado por primera vez el famoso sector de deportiva que está en el Contrafort del Rumbau en Oliana. Las líneas que surcan la pared son impresionantes, algunas tienen hasta 50 metros y siguen chorreras inacabables. Todo lo contrario que en Calders, sector de vías a bloque sobre romos y tacos, que es donde estuvimos ayer hasta que la lluvia nos ahuyentó. De todas formas, no nos supo mal marchar porque la mayoría de rutas tenían tramos totalmente empapados. Jamás había visto este sector tan calado.

Esteve esparciendose en un 7c+ con humedades.

Ya para acabar os quería mostrar un nuevo ídolo de masas que redefine el significado de valentía. Aquí está Toto, un perro que va por la vida con un par… o con una miopía galopante:


lunes, 8 de febrero de 2010

Late, corazón

El jueves conocí a un anisakis. ¿Qué os parece? Pues un asco. Ya, que los ha habido siempre, que si los cueces a 60º C mueren y si los congelas durante dos días, también. Pero qué queréis que os diga, ver al simpático animalito desfilando parsimoniosamente por un rape es una imagen difícil de olvidar. Para los que no sepáis, el anisakis es una especie de gusano que vive en los intestinos de los peces (en el 80% de los peces del Atlántico) y que puede causar trastornos graves a quien lo ingiera vivo (vease el caso de la vicepresi Fdez. de la Vega, entre tantos otros). Por este motivo, Sanidad creó una Ley que obliga a los restaurantes a congelar el pescado antes de cocinarlo o de servirlo crudo.
Eran las siete de la mañana del día siguiente cuando, conduciendo por la autopista, me dirigía hacia el trabajo rememorando con repugnancia la imagen del anisakis retozando feliz por mi rape en adobo. Pensé que no existía nada que me hiciese olvidar un trauma de tal magnitud pero estaba equivocada: me metí en el lateral de la autopista para ir a repostar combustible cuando mi coche se encaprichó del maletero de un Mini que tenía justo delante. Nada ni nadie pudo evitar tan emocionante encuentro. Siniestro total, dijo el mecánico.
Supongo que mi cupo de mala suerte ya estaba completo cuando al día siguiente, contractura en cuello mediante, conseguí encadenar un 8a en Les Bruixes cuyo nombre recapitula mi plácida semana: El Latido del miedo.

Bonita estampa de la semana anterior, desde la pared de les Bruixes, cuando los anisakis aun me eran grandes desconocidos. Qué tiempos aquellos...

lunes, 1 de febrero de 2010

Tocar los huevos

- Tienes tendinitis, ponte Voltarén y, ya de paso, crema hidratante.
Eso me dijo la traumatóloga mientras me toqueteaba los dedos con poco interés, una semana antes de Navidad.
-Estaría bien que hicieses rehabilitación. Seis sesiones. ¿Te parece?
-Vale - Asentí felizmente porque hasta entonces nunca había hecho rehabilitación. Pero ahora lo puedo decir, es tedioso, si me dan a elegir, prefiero leer el Código Civil Mongol a ir ahí.
Justo antes de despedirme, me miró con escepticismo y añadió:
-Porque parar de escalar no vas a parar, ¿verdad?
-Bueno... no creo - Fue mi respuesta acompañada de un tono de grave pesar, como si me supiese mal por ella.

Todo lo que he hecho desde entonces ha sido escalar en roca los fines de semana y el plafón, como el chiste de los huevos, ni tocarlo (1). Pero mañana por la tarde empiezo de nuevo porque ya me siento bastante mejor y llegó la hora de ponerse las pilas.

Y entre tanto, releo lo escrito y me pregunto, en plan Alaska: ¿A quién le importa lo que yo haga? ¿A quién le importa lo que yo diga?. Y todo por culpa de una reflexión acerca de los blogs a la cual he llegado por la insólita senda de los enlaces (una siempre sabe donde empieza pero no donde acabará). La máxima, la cual veneraré como dogma de fe descriptor de todos nosotros (los bloggers) y que no hay que olvidar, es la que sigue:

Nunca antes tantas personas con tan poco que decir dijeron tanto a tan pocos.


Lo he sacado de aquí: despair.com

(1) Se encuentran dos amigos vascos, y uno de ellos camina con las piernas abiertas, como escocido. El otro le pregunta:
- ¿Qué te pasa pues, Iñaki?
- Pues que vengo del médico y me ha dicho que tengo colesterol.
- Y por qué andas así, pues?
- Porque me ha dicho que los huevos ni tocarlos.

lunes, 18 de enero de 2010

V de Vedette

Este año, las fiestas navideñas han sido atípicas en casa: no hemos ido de vacaciones por causas ajenas a nuestra voluntad pero intrínsecas a nuestro estatus de currante.
A decir verdad, mis vacaciones reales empiezan después de Reyes, con la SEFA (acrónimo de Super Esquiada Femenina en Andorra –podéis reír-). El fin de semana de la esquiada (9-10 de enero) hacía un frío del carajo, como todos habréis percibido en vuestras carnes. De hecho, se recomendaba no salir de casa y más de uno se quedo “helado” al ver que no podía volver al hogar durante unos cuantos días. Nosotras, visto el panorama, queríamos anular la reserva pero no hubo manera de que nos devolviesen la pasta y, como otra cosa no pero catalanas lo somos un rato, decidimos ir igualmente.

Aquí estamos 4 de 6 SEFA's. Yo estoy pasada de moda (soy la de los gestitos de atrás), luego os cuento.

El gélido relato lo podéis hallar en el blog de Laura que, como buena geóloga, conducía audazmente por los puertos de montaña -sin cadenas- para reunirse con el resto del rebaño.

Tras la SEFA nos fuimos Esteve, Neula y yo en busca de sol hacia tierras valencianas. Vano esfuerzo el nuestro pues tras escalar en un húmedo Bovedón (Gandia) y en una fría y ventosa Marxuquera, emigramos hacia la nevada Margalef para acabar el periplo en una nublada Siurana huerfana de sol (joer, parezco un desorientado señor del tiempo cualquiera). En realidad un par de días buenos sí los tuvimos en Margalef, pero deja de contar pues este no es el invierno que va a traernos el presunto cambio climático.

Esteve haciendo el gorrión: PIO PIO. La Marxuqera.

El pantano de Margalef a rebosar.

Vamos a aparcar el hilo climático o muchos no me querréis ayudar en lo siguiente. Os pido auxilio, ya no puedo más y si no lo pregunto reviento, llevo todas las fiestas arrastrando la duda por las comidas familiares y nadie me ha podido rescatar del pozo de la ignorancia. A ver, atención los adolescentes; los de más de 20 y/o con poco conocimiento de la moda que se callen: Necesito, es más, me urge saber qué significa poner los dedos en forma de victoria cerca de los ojos cuando te echan una foto (es que a lo mejor mola un montón hacerlo y yo sin enterarme). Ah, y que nadie me proclame que lo hacen los de “Fama a bailar” que esa observación ya me la han hecho unas cuantas personas y no me sirve. Yo lo que quiero saber es QUÉ simboliza y por qué son las chicas, sobre todo, las que posan con tan…(no adjetivaré para no herir sensibilidades) ...gesto. ¿Alguien sabe algo?

Anuncio de la famosa marca Loewe... ¿V de qué?

martes, 5 de enero de 2010

Atrapados en el tiempo

El ser humano está atrapado en el tiempo que él mismo se impone: El cuaternario.
Esto no es una reflexión filosófica y cutre (bueno, lo segundo quizás sí) sobre lo materialistas que somos y lo poco que disfrutamos de “nuestro tiempo” con los seres queridos como dice esa sarta de estupideces que nos llega vía adsl en forma de presentación ppt. Lo siento, pero esta Navidad he recibido bastantes mails con su adjunto lleno de topicazos -sonríe y la vida te sonreirá; saluda a desconocidos; juega más con tus hijos; dile a tus amigos cuanto les quieres; la felicidad está en la mirada de tu corazón; y un largo etcétera de bytes empalagosos- escritos sobre un fondo de paisaje lluvioso otoñal (primaveral también se estila) o de niños con sombrero de paja dándose besitos o agarrando cachorros de algún mamífero peludo.

La letra en "Comic Sans" nunca falta en estas presentaciones.

Volviendo al tema objeto de este post, os venía hoy a contar un rollazo sobre la geología de las escuelas de escalada de Catalunya pero, como ya me he desfogado, paso. Eso sí, os dejo aquí una bonita (es que la he hecho yo) tabla de los tiempos geológicos con sus periodos, sus millones de años (M.a.) y sus camisitas y sus canesúes. Como podéis ver, a la derecha hay unas cuantas zonas de escalada catalanas ordenadas según la edad de su roca y coloreadas según la tipología de ésta. El esquema está totalmente desproporcionado e incompleto, falto de épocas y edades, pues vaya mierda, pensaréis. Lo he hecho así porque, aparte de intentar dar una visión general más simple, he adaptado el tiempo geológico a las zonas de escalada que se amontonan más en unas épocas que en otras. Los colores quieren parecerse a los estándares geológicos, creo que no lo he conseguido demasiado.
Y un apunte más para los más profanos y/o olvidadizos: la historia de las rocas terrestres no empieza en el paleozoico sino centenares de millones de años antes. Lo que sucede es que en nuestro territorio hay pocas rocas de esa edad y era innecesario remontarse tanto tiempo atrás.



Y en cuanto a la maldita foto de la revista de nuestra santa fede, objeto de mofa para algunos y que me va a estigmatizar durante eones –para no perder el hilo argumental-, debo deciros algo: es producto del Photoshop (o como mínimo del Paint, porque la que yo envié daba otra visón mucho más amplia -del sector-).

martes, 22 de diciembre de 2009

Una vez más

Tócala de nuevo Sam, la pandereta.

lunes, 14 de diciembre de 2009

Capacidad de síntesis

Me ha llegado hoy el típico mail que pasea por nuestras bandejas de entrada sobre preguntas de examenes de ESO con respuestas cachondas. En este en concreto, que por cierto me ha enviado mi abuelo que es mi mejor suministrador de correos divertidos, hay una recopilación con algunos exámenes que no había visto nunca. No me he podido resistir y cuelgo aquí uno en especial, el cual me parece sublime.


Eso es capacidad de síntesis -quien la tuviese o tuviera- y lo demás son tonterías. El estudiante propietario de esa respuesta merece la matrícula de honor (o al menos yo se la daría).

miércoles, 9 de diciembre de 2009

Ginseng coreano, que rima también con sano

Leo lo siguiente: "El Ginseng coreano posee efectos antidepresivos y ansiolíticos. Favorece la actividad mental, aumentando la capacidad de concentración y de memoria; posee una acción antiestrés debido a que aumenta la capacidad de adaptación del organismo a los esfuerzos físicos o psíquicos; tiene un efecto vasorregulador, normalizando la presión arterial; mejora la memoria, el estado psíquico y le permite luchar contra el envejecimiento. Es un estimulante fundamental del metabolismo y del intelecto. ¡El uso de Ginseng coreano favorece el bienestar diariamente! Y, además, es afrodisíaco".

Lo primero que me asalta a la cabeza es cómo he podido vivir hasta ahora sin consumir ese maravilloso producto, lo siguiente que pienso es ya solo en obtener la preciada panacea. Y qué fácil es conseguirlo, en el Caprabo mismo te lo venden.
El sábado por la mañana abro la primera ampolla y, como mujer precavida que soy, tomo solo la mitad del contenido ya que en algún sitio de Internet, de los cientos que he visitado, se aconsejaba empezar tomando poca cantidad para una mejor adaptación al producto. La otra mitad se la doy a Esteve que ya lo tenía convencido tras estar todo el viaje repitiéndole las bondades de la asiática planta.
Contentos y con ganas de escalar nos ponemos a ello en los sectores l'Estret y el Balcó del Segre de Alòs de Balaguer. En la primera vía me siento bien pero, ya en la segunda, comienzo a notar un temblor de piernas poco habitual para la proximidad de chapas existente. "Debe empezar a hacer efecto el mejunje ese", pienso. Esteve no nota nada, aun. Y ya en la tercera vía parezco un colibrí enloquecido: el efecto del ginseng me sobreviene de golpe y comienzo a escalar con tembleque de piernas y tarareando la tediosa canción de Antonio Molina que, sin venir a cuento, me posee (Cocinero, cocinero enciende bien la candela y prepara con esmero un arroz con habichuelas, cocinero, cocinero aprovecha la ocasión que el futuro es muy oscuro, que el futuro es muy oscuro, ayyyyyyy, trabajando en el carbón). Entonces, Esteve empieza a sufrir también la influencia de la fatídica raíz coreana. De ello me doy cuenta ipso facto porque, afortunadamente, el ginseng me vuelve sagaz, y me bastan un par de miradas asesinas para entender que la cosa no marcha bien (para información de todos, Esteve se toma de 5 a 6 cafés diarios y se queda tan pancho, jamás le ha temblado el pulso por ello). De repente, el tío se larga a la caravana para tumbarse. "El afrodisíaco" pensaréis; pues no. "Taquicardias y mala leche"; pues sí.


Aun no vislumbro cómo solo media dosis de la maldita raíz nos pudo afectar cuerpo y mente de tal manera, fueron necesarias un par de horas para recuperar un poco el “seny” y la calma suficientes para volver a escalar. Como entenderéis, ahí acaba nuestra aventura con el mata-ratas coreano ese (no deja de sorprenderme que lo vendan en el súper). Nunca mais.
Al día siguiente, parece que Esteve está desintoxicándose aun del ginseng y parte con sus manitas la chorrera de entrada de la bonita vía "L'Ordre del Fénix", la cual ha quedado un poco coja. En fin, no sé si me explico, que alguien la pruebe y ya nos dirá... El resto de días los pasamos escalando felizmente, siempre rodeados de buena compañía y sin sufrir ningún tipo de masificación -un gran logro para estas fechas-, entre Alòs de Balaguer y les Bruixes.

Esto sí, esto sí que es sano: cruasán gigante vegetal que una amiga trajo a casa la semana pasada con motivo de festejos varios.

lunes, 23 de noviembre de 2009

Verde que te quiero verde

Estremecida es como me he quedado este finde tras comprobar cómo suben –por las paredes- las nuevas generaciones.
El esperado reencuentro entre Neula y sus dos canguros favoritas se ha dado en la pared de les Bruixes. No sabéis qué envidia siento cuando la perra se lanza, llorando, ladrando y gimiendo como una posesa, contra Silvia y Mariona, las dos niñas que ella adora.

Las Suris ya aprietan en los 7b+.

Este fin de semana los astros nos han sido indulgentes, Esteve se ha hecho con un buen 8a (Fórmula Weekend) y con un 7c+ (Last line) al flash, cantado magistralmente en do menor por Edu –el padre de las niñas, para más señas-. Otros encadenes emocionantes han sido el de Guille, que se ha peleado con un 7c+ para llevárselo a vista y el de Morris, con l'Efecte 2000 (8a). Por lo que a mí concierne, me he desquitado totalmente del maldito resbalón de la última competición: he encadenado mi primer 8a+ (l’Adreçador).

Leer “Mi primer loquesea”, es algo que me trae confusos recuerdos. Veréis, yo tenía un libro titulado “Mi primer diccionario de inglés” que era de la casa Disney y que mi madre me regaló con la ilusión de que aprendiese el idioma de la Commonwealth de manera prematura. Día sí y día también, empezábamos juntas a leernos la primera lección que iba de unas ardillas del demonio, que se despertaban contentas para ir al cole. “A ver, lee” me decía mi madre. Y yo, obediente como siempre he sido, leía lo que sigue “Little chipmunck has just awakened”, con la esperanza de que el conocimiento de la lengua inglesa acudiese a mi infusamente pero con una pronunciación que pronosticaba todo lo contrario.
Más adelante tuve “Mi primer diario”, una libretita de tapas rosas y doradas letras que rezaban la dichosa frase, con candado en forma de corazón, en la que, se suponía, tenía que escribir mis experiencias diarias para ordenar mis pensamientos más íntimos. Pero lo único que lograba escribir allí era el menú del cole. A veces intento entender porque hacía eso y la única conclusión plausible que se me ocurre es que me disgustaba tanto la comida que nos daban que necesitaba escribirlo para dar fe de ello. Ya no sé a cuento de qué venía todo esto, realmente empiezo a chochear (y con esta bonita palabra acabo de tirar por suelo todo resto de buena reputación que pudiese tener).

Como veis el verde está de moda. (Faltabas tú, Helena, ¿donde está tu chaqueta verde? Oye, que si ya no te gusta me la das…)

Y volviendo al tema escalada, decir que algo le ha pasado al camino de les Bruixes (ya sé que es evidente, pero puntualizaré: entre el sector y la miniferrata), que está más patinoso que nunca y donde tres de cada cuatro escaladores pierden el equilibrio con opción a caer de culo.
¿Será por la masificación? No lo sé, pero Esteve me contó que hace un par de semanas estaba el sector lleno hasta la bandera de escaladores que habían llegado en autocar, el cual estaba aparcado al lado de la presa.

lunes, 16 de noviembre de 2009

Un desliz

“Esto no me puede estar pasando a mi” es lo primero que pensé inmediatamente después de resbalar y caer a la altura de la cuarta o quinta presa, este sábado en IFEMA. Sí, me caí tan precipitadamente que, en cuanto pisé suelo, casi albergaba la falsa esperanza de que me dejasen volver a intentarlo, pensamiento que deseché al oír el cálido aplauso del público que me supo más a compasión que a otra cosa y que me devolvió a la cruda realidad.
Caer por un resbalón es un trago tan amargo que te escuece el alma (intento ponerme en plan trágico, perdonadme), y lo último que te apetece es estar de buenas, sin embargo, quería y debía encajarlo con estilo y deportividad, así que sonreí y saludé mientras intentaba buscar culpables hallando una única acusación: la de mi propia actuación. Y así, con esta estelar intervención, concluí mi recital en la vía de la final de la última prueba de la Copa de España de Escalada de dificultad.



Debo deciros que cuando te pasa algo tan inesperado y definitivo, aparte de la sorpresa y de la cara de tonto que se te queda, te posee una rabia inenarrable la cual te invita a usar la esfera craneal, mal llamada cabeza, para intentar abrir un boquete en la pared.
Ahora ya está digerido y me queda en el recuerdo la buena muestra de comprensión de algunos compañeros, conocidos y, sobre todo, de mis amigas que, con sus historias de caídas por resbalón en competiciones nacionales e internacionales, me aliviaron momentáneamente. Ya sabéis, mal de muchos

lunes, 2 de noviembre de 2009

Con cariño y respeto

Esteve es, sin lugar a dudas, mi mejor compañero de cordada desde que me inicié en esta actividad vertical, años ha. Entre él y yo siempre ha existido una camaradería y una compenetración que ya la quisieran Oliver y Benji, los hermanos Pimpinela o Millet y Montull, fruto de largas jornadas dándonos cuerda mutuamente. Así es, nos llevamos notablemente bien y nos conocemos lo suficiente como para descubrir sin problemas los instantes en los que el otro se halla en estado de aturdimiento general colgado ante una vía. Son esos momentos en los que sabes que la mayor ayuda es el silencio, porque si hablas en son de auxilio, la confianza -nacida de tan bellas etapas de lactato y magnesio- hará aparición en forma de ofensas, improperios y tacos variados.

Qué bonita estampa: trabajo en grupo, colaboración y dolor de riñones.

Cuando el que escala es ÉL
Hombres, sois muy pesados (Dios mío, qué estoy diciendo…). Me explicaré desde el cariño y el respeto: Caballeros, es una mala estrategia, para aquellos cuyo peso –de ahí lo de pesados, no os mosqueéis todavía- sobrepasa en un 50% el peso de vuestro asegurador, pedir que os pillen no dejando ni un milímetro de cuerda entre vuestro nudo y el mosquetón, ilusos. Tan difícil es entender que cuando caéis, los aseguradores que pesamos menos, salimos disparados hacia el infinito y más allá –dinamizando la caída, mostraos agradecidos- y que, por tanto, vais a caer mucho más de lo deseado. Tan complicado es darse cuenta que intentar gusanear cuando tienes 4 metros de cuerda por encima de tu cabeza –en medio de un desplome de 30º-, con la inestimable ayuda del peso pluma de tu asegurador, es casi siempre, una tarea ardua a la par que cansina. Aprended la lección de una vez y dejad los resoplidos y las quejas para cuando os tengáis que deslomar, como muchas de nosotras, asegurando a algún lozano elemento de serrano cuerpo -desde el cariño y el respeto, he dicho- que doble vuestro propio peso.

Cuando la que escala es ELLA
El mundo es perfecto cuando la mujer escala y no hay nada más que objetar.

...tras dos días pensando en algo negativo que decir respecto a las escaladoras (y es que durante las primeras 47 horas solo se me han ocurrido agravios para con los hombres; tengo material para escribir mínimo 100 posts, pero mejor me callo)...


Vaaaaale, ya lo tengo, pero no os hagáis ilusiones. Lo que ahora voy a explicar no es exclusivo de la sección femenina de la escalada, aunque sí es más habitual hallarlo en ellas que en ellos. Debo decir, antes de nada y en defensa del propio sexo, que cualquier queja que podamos emitir es siempre suscitada por vosotros y, por tanto, apropiada y merecida. El caso es que, hablo desde la experiencia personal –y desde el respeto y el cariño, ya puestos-, las mujeres no soportamos que nos digan cómo hay que realizar los pasos de una vía cuando, tras intentarlo tal y como nos han dictado,

1- La dislexia nos ataca y, como resultado, no sale el paso y caemos.
O bien,
2- El movimiento es morfológicamente imposible y, como resultado, no sale el paso y caemos.

En ambos casos la culpa es SIEMPRE de él por abrir la boca y, encima, por hacerlo tan mal y confundirnos. Entonces, enfadadas irRacionalmente por la mala calidad de la información, decimos cosas muy feas como por ejemplo: “¿Cómo querías que fuese de ese canto a ese otro? ¡Si no llego! Tendría que haber cogido ese bidedo -que para ti es un monodedo, por cierto-”.
Y si la respuesta es al más puro estilo Poncio Pilato: “pues haberlo cogido, a mi qué me explicas”, entonces ya la habéis cagado para lo que queda de vía y la siguiente, al menos. Perdón, me he equivocado, quería decir que ya la habéis cagado para lo que queda de vida y la siguiente, al menos.