martes 24 de enero de 2012

Tres escaladores y una cámara

Un par de montajes curiosos que realizamos casera pero cariñosamente Isaac, Esteve y yo en Sant Llorenç de Montgai.

El primero es un toma y daca: Isaac y Esteve haciendose fotos mutuamente en la vía Celda de castigo (7c+). El paso es el mismo pero el enfoque es distinto (aleatorio, más bien, estamos trabajando en ello).


El segundo son tres tomas, en momentos diferentes del día, en la vía Patiasso al pallasso (7c+ el primer largo). Para mí la más bonita es la foto de última hora, con la sombra empujando por debajo.

lunes 23 de enero de 2012

El abandono

¿Cuántos intentos son necesarios para cogerle manía a una vía? Me preguntaba eso tras otro pegue fallido a Picos pardos (8b). La vía me mola, de momento, pero temo aburrirla tras varios intentos cagándola en el mismo sitio. Rabia. Quizás no sea la vía adecuada (eufemismo de “me va grande”). Frustración. Tampoco le he dado tantos pegues, de acuerdo, pero la sensación de que debería haberla encadenado antes hace que me inquiete y me cuestione cosas: ¿la haré?, ¿cambio el método?, ¿estoy perdiendo el tiempo?, ¿hay vida inteligente allí fuera? y, en caso de ser así ¿estará la gasolina tan cara como aquí? Demasiadas incógnitas, prefiero dejar de probarla por una temporada y dedicarme a otros menesteres rocosos. Pero antes de tomar tal decisión decidí darme una oportunidad más el jueves pasado. Y, entonces, sucedió el angustioso abandono.

Justo de este sábado...Otros menesteres rocosos por Sant Llorenç de Montgai.

Que nadie me malinterprete, no me refiero a que abandono la vía, no, esto solo es un “hasta luego, querida”. Cuando digo abandono estoy hablando de que se me abandonó a mí, a mi perra y al millón de euros que iba a regalar ese día (¡lástima!). El jueves pasado decidí hacer campana en la universidad, tras unos días de demasiada entrega académica me apetecía desintoxicarme escalando como los hippies, los pijos y los bomberos: entre semana. Había quedado en el sector -Oliana- hacia la una del mediodía con un amigo al que próximamente le contaré el chiste de Colgate (- quiero Colgate - y yo escupite y matate). Como ya lo conozco y sé que la puntualidad la considera de muy mal gusto, aproveché para ir a visitar a mis amigos Tere e Iris antes de subir al sector. Lo menciono porque horas más tarde Iris protagonizó la noticia bomba del día, encadenando su primer 9a, Esclatamasters, en Perles. Bravo por él.

Últimamente, Oliana ha estado a tope, así que mientras iba hacia allí imaginé que el sector estaría lleno de gente y que no podría ni calentar. Ni calentar, ciertamente. Llegué ilusionada al sector a la una y media pasadas. Un par de escaladores me saludaron, o para ser más exactos, los únicos escaladores que había allí me saludaron (y casi me despidieron, pues estaban a punto de pirarse). Y yo, ansiosa por darle a mi vía, llamé al amigo traidor: Tut tut, tut tut, tut tut –ruidito encantador del teléfono cuando no lo cogen-. Paciencia. Me senté a otear la pista, como si mirando concentrada tuviese que aparecer algún vehículo. Pasó media hora y Neula ladró anunciando las dos de la tarde mientras veía aparecer una persona por el camino. “Es él, ¡qué tardón!” pensé, pero como estoy miope perdida me acerqué a paso vivo para comprobarlo de cerca. Pues no. El tío pasó a mi lado con cara de mala leche y se dirigió a la pareja que estaba acabando su jornada. Antes de que se alejase demasiado le dije:
- ¿Vas solo?
- Tengo que desmontar una vía y me han dejado colgado.
- Anda, y a mí.
- Había quedado con…

Sí, el chico que me planta a mí tiene la capacidad de plantar a otros simultáneamente. Eso es agricultura intensiva y lo demás son tonterías. Por suerte, al menos nos dejó abandonados en el mismo sector. Y así, indignada pero motivada volví a probar la Picos pardos asegurada por el otro damnificado. Caí de nuevo saliendo del paso, avance cero. Basta por ahora.

PD. Después de alguna charla, quizás debería retitular el post como "el malentendido": una gestión torpe de la información, -¡en los días que corren!-, es la culpable del entretenido desenlace. El post, aunque debería matizarse, no lo toco, porque es fruto de un momento y tal como lo escribí lo pensaba, pero ahora ya más feliz porque no me abandonan.

viernes 13 de enero de 2012

Jabón y abstención

Convierte tu baño diario en una aventura llena de sensualidad y exotismo” es lo que leía en el envase del nuevo jabón mientras me duchaba. Qué gran frase, si lo llego a leer en la tienda compró dos, y ¡cuánta razón! Miré hacia abajo, hacia mis sensuales pies callosos para descubrir algo exótico: Neula metiendo la lengua por debajo de la mampara, como quien pasa un papel bajo la puerta, para lamer la espuma. La aventura, que tampoco se hizo esperar, llegó cuando empezó a salir agua fría (que diligentemente se tornó helada) por antojo de la caldera. Luego, tras la sensual y exótica aventura del jabón, miré en el dorso del envase buscando paz o hidratación, pero en vez de ello me encontré con un “llena tu ducha de una explosión de sensaciones”. Tiré el jabón inmediatamente. Y lo de la caldera no me sorprende lo más mínimo. Desde que empezó el nuevo año he desarrollado un práctico don que consiste en joder calderas: la de casa, la de la piscina municipal, la de la universidad, la de la autocaravana.

Hoy me abstengo de escribir nada más -estáis en racha-, esto es así por un motivo exclusivo: en la universidad no paran de mandarnos coñazos, digo, trabajos, día sí y día también. Quería escribir sobre las vacaciones de Navidad en Chulilla y el inicio de año con los murcianos en Oliana, me fastidia de veras no hacerlo porque me apetece mucho. Pero antes el deber que el placer así que de momento, placer, poco (a menos que le halle gustirrinín a los ensayos sociológicos, cosa que, por otro lado, sería preocupante) y deber, mucho. Suerte que las alegrías vienen independientemente de las calderas en vaga, los coñazos universitarios o los códices en los envases de jabón. Por ejemplo, en forma de la nueva sudadera de els Bous de la Salle.


jueves 22 de diciembre de 2011

El clásico

Antes de entrar en materia, quiero anunciar algo: Me habéis hecho sentir afortunada con vuestros comentarios de apoyo y amistad en blogs, webs y facebook estos últimos días. Con lágrimas en los ojos, y media cebolla en la mano para hacerlo más verídico, os digo: Gracias, gracias y gracias.

Dicho esto, desde el blog y en pleno solsticio de invierno, queremos desearos unas felices fiestas y un buen año nuevo y todo ello adornado con las mejores palabras e intenciones que podéis añadir aquí ……………, …………, ……………. y aquí ……………, ……………, ……………….

Cantando y aullando "pero mira cómo beben los peces en el río..."

Espero que os haya servido este self-service de congratulaciones porque yo hoy me niego a decir más ñoñerías. Después de la introducción tan empalagosa que he hecho, corro el riesgo de convertirme en un melindroso pastelito de nata, y aquí no queremos eso, preferimos la sal, el jamón y el “pa amb tomàquet”, ¡collons! (bien, ya me voy reencontrando).

Queremos reírnos, acabar el año con alegría y empezarlo así también. Por eso, hoy vuelvo con el clásico de los clásicos del blog: el análisis de esos despistados, que entran aquí esperando encontrar respuesta a sus preguntas, variopintas todas ellas, tras confiar en las pesquisas de San Google -fíate de la Virgen y no corras- y que gracias al Analytics podemos descubrir ahora. Siento decepcionarte, lector, si tú también has entrado aquí buscando cosas como:

de toto de perra de poso: ¡claro que sí! Coherencia ante todo.

joven y señora: sí, Google también lo sabe, esa soy yo.

por que mi nino tiene callos en la palma de la mano: ¿ha probado a preguntarle si aparte de callos también tiene pies de gato?

señoras elegantes: ¿os apetece un Ferrero Rocher?

demonio elegante: y dale con la elegancia.

vaca consentida: no veas lo que hacen hoy en día para exprimir al máximo a los animalitos...

Ciclistas del tour de france meando: a veces paran un momento pero en otras ocasiones se la sacan en marcha y, cosa fascinante donde las haya, mean y pedalean a la vez.

director de marketing de el corte ingles: ¡fail!

droga olvidadiza: si es que te la dejas en todas partes y así no hay manera.

me creo spiderman: vale majete, spiderman no sé, pero tú no eres el de la droga olvidadiza…

miles de anos: dime que no te funcionaba la ñ, por favor.

poesías de la castañada en catalán procedientes de Huesca: apasionante afición, justo por detrás de la clasificación de equinodermos.

como tener bíceps: lo habitual es llevarlos ya por defecto. Lo raro sería no tenerlos.

como saber si eres corto de bíceps: ay chico, menuda preguntita…

cuales son las 3 grandes preguntas de la humanidad: pues así, a bote pronto, creo que son las dos anteriores y la siguiente.

cuanto cuesta en directo con las mas guarras: demasiado profundo para responderte aquí.

no asumo que me hago mayor: ni yo tampoco.

que tal los mosquitos??? dicen que son del tamaño de pterodactilos: joer… acongojada me he quedado.

rimas con nabo: rabo? esclavo? lavabo? clavo? Ale, yo creo que con esto ya puedes montar algo, como mínimo, creativo.

€ 50,000 contundentemente que necesitaba rápido soy de españa barcilona 10 de mayo 2011: mmm…barcilona, barcilona…intrigante y contundentemente mensaje, ¿estará en clave?

asse dos dias que no para de moverse mi abdomen que puede ser: señora, o está preñada o tiene un alien.

Atrapaconejos: ¿perdón?

y a quien le importa lo que yo haga con aznar: bueno, esperemos que le importe a su señora alcaldesa, que lo que es a mí, pues no demasiado, la verdad.

nunca tan pocos engañaron a tantos tanto tiempo: ¿hablamos de los pseudocientíficos pro “cambio climático”?

anunciado a bombo y flaquillo: ¡ya no te digo nada si lo anuncias a bombo y platillo!

¡Felices fiestas!

domingo 11 de diciembre de 2011

Sumida en plena Crisis

“¡Hola!”, le dije en apnea a Carlos cuando llegué al último reposo. Ahora no recuerdo si el tío, ahí cómodamente colgado en su guindola, respondió algo o no, solo recuerdo lo mentalizada que estaba para sufrir y sacar el máximo provecho al reposo.
Hablar con alguien en los reposos a mí me funciona, al menos un rato, para no salir demasiado temprano. Mi indicador personal siempre es el corazón (romántica que es una), cuando late normal ya puedo salir del reposo, pero las ganas y la intriga del encadene a veces me pueden y me precipitan hacia la cadena, o hacia el vacío… Así que en cuanto recupero la respiración me gusta hablar y distraerme, decir tonterías para relajar. Pero la verdad es que en esa vía, China crisis (8b+), poco pude hablar en los reposos, demasiado precarios para expresar algo con sentido.

Concentración absoluta, increíble. Foto: Carlos Pérez.

Si hay que hablar de estrategia efectiva para esa vía, creo que no soy la persona más indicada. Los primeros días, aun he sido ortodoxa: he probado los pasos, matizado secuencias, le he perdído el miedo. Lo normal. La cosa ha empezado a torcerse cuando, de tener la vía con 5 o 6 caídas, de repente me hallo por sorpresa en la parte final. Entonces me dejo llevar por la alegría y empiezo a hacer cosas raras:
El primer día de intentos a muerte, me decido por calentar en un 8a de bloque. Sabia elección para conseguir una tortícolis galopante. Menos mal de los masajes maternos y de la excursión de 1000 escaleras y 15 km a Sant Jeroni propuesta por mi padre, para tonificar durante el día de descanso. (Por cierto, qué bonito es Montserrat, ¿lo dije ya alguna vez?)

Paso dinámico que me trajo de cabeza. Foto: Carlos Pérez.

El segundo y radiante día de intentos, no espero a que marche el sol achicharrante, y me dejo piel y sudor en las regletas del bloque en un infructuoso y estúpido intento. Luego, vuelo más de diez metros en el pegue de la tarde, por saltarme la última cinta (si no podía ni chapar, ¿podía acaso continuar? No, en ese momento no me lo pregunté).

Este es el mejor reposo en medio de la vía. Foto: ¡lo habéis adivinado! Carlos Pérez otra vez.

El tercer día, para superar las memeces anteriores, me meto directamente en la vía, con la ilusión de encadenar calentando (de veras creía que lo podía hacer). Caigo en el último paso tras una larguísima agonía que me deja atontada durante horas y con los antebrazos fuera de servicio. Al final del día, con Carlos y su cámara ahí colgados, Esteve asegurando con una taquicardia de panderetero loco y Helena y Guille tumbados animando, encadeno. Y ¡menos mal! Ya que, a ese ritmo de disparates, me veía calentando en Pachamamá o escalando vestida todita de blanco. Ah, no, que eso tan problemático de cara a escoger programa de lavado también lo hice.
Da igual, de los errores se aprende, y yo, tras tanto tropiezo juro que algo he captado: Prenda clara combina con prenda oscura. Del resto, ni papa.

PD. Los amigos de 8a.nu me someten a un tercer grado

sábado 26 de noviembre de 2011

Preguntas de fácil respuesta

¿Qué estoy haciendo una tarde soleada de sábado encerrada en casa? Os daré una pista, no estoy ni enferma ni lesionada, estoy flipando.
Entonces… ¿Intuís de qué va a ir el post de hoy? ¿Os gustaría saberlo? ¿Estáis hartos de mis preguntas retóricas? Si las respuestas son respectivamente “No”, “Sí” y “Me estoy cabreando”, este es vuestro post.

Hace un par de semanas recibí la propuesta indecente de participar en una prueba de la Copa del Mundo de escalada, la de Barcelona. ¿Quién? ¿Yo? ¿Copa del Mundo? ¿Participar? ¿Barcelona? ¿Escalada? ¿Do, re, mi? ¿Un, dos, tres? ¿Probando, probando? Así estuve, largo y tendido, ante el correo electrónico hasta que conseguí sosegarme y responder con cierta coherencia. Contesté rápidamente que sí a todo, por si cambiaban de opinión, y me olvidé por completo del tema pues a tan pocos días vista del evento poca cosa podía hacer más que pasar el rosario pidiendo un milagro o contratar a la mafia rusa para materializarlo. La cuenta atrás comenzaba: 10, 9, 8, 7…

6. Jueves
En la entrega de trofeos de la Copa Catalana (dificultad y bloque) varios amigos intentaron presionarme maliciosamente con frases del tipo “Te vas a codear con las más máquinas; Ya verás qué viotes; Esperamos mucho de ti, no nos defraudes” a lo cual respondí contundentemente atragantándome con pizza. Aunque se les escapaba la risa a esa panda de traidores, a mi me entró un miedo acojonante y, claro, esa noche soñé que Mina Markovic me lanzaba agresivamente su bolsa de magnesio.

Haciendo acopio de trofeos con Mariona Burgada para protegerme de mis pesadillas. Fotos: Jaume Oliveras

5. Viernes
Sé que voy a estar sola con los machotes del equipo de la selección. Me hubiese gustado tener alguna otra compañera de selección menos peluda: unas no han podido y otras no han querido. Creo que gracias a tanta renuncia femenina me tocó la lotería a mí, entonces…mejor me muerdo la lengua.

4. Sábado temprano
Esta mañana tenía que salir de dudas, ponerme a prueba a mi misma, observarme, observarles, observarnos e intentar aprender algo de tanta observación. Así que he ido al Pabellón de la Mar Bella y ahí me he encontrado con todo el equipo, más majos ellos. Me han ayudado hasta a visualizar bien la vía. Siempre se agradecen los billetes de 500 euros o, en su defecto, las palabras amables y los consejos.

3. Ya no tan temprano (más cerca del presente, creo que cambio el tiempo verbal)
En el rocódromo podemos tocar las primeras presas de las vías y luego nos enchufan repetidamente unos vídeos con los equipadores escalándolas.
Veo a muchas competidoras concentradas escuchando música (o a lo mejor disimulan) con cascos de moda. Veo peinados raros. Veo un perro. Toco al perro. Es La Hora.

2. La Hora
Salgo segunda así que miro como un búho a la primera competidora. Ni pestañeo y me fijo tanto que no sé si la tía encadena o no pero me entra lagrimeo. Cuando me toca a mí estoy más emocionada que nerviosa: estas cosas no pasan cada día, vete tú a saber si podré volver a competir en una prueba internacional. Caigo a media vía rígida como un fiambre.
Ahora toca descansar y visualizar bien la segunda vía para cuando sea El Momento.

Primera vía. Como los niños, si el de al lado levanta la pata derecha yo igual. Foto: Climbing Dyreco

1. El Momento
Subo más relajada y caigo en la última chapa. Lucho la vía y la disfruto mucho más de lo habitual. En cualquier caso, ya están los resultados y, aun no siendo la última clasificada de cada vía, quedo última. Y esto es posible gracias a una ecuación (mira que lo tengo dicho: odio el álgebra) que relaciona dificultad y puntuación de cada vía para fastidiar al más débil.

0. Momentazo
Esto es ahora, que estoy tapadita con la manta, recordando todo lo que ha sucedido hoy. Disfrutando relajada de la experiencia con un té humeante que me invita a soñar (espacio patrocinado por Hornimans). A soñar, no con objetos volantes lanzados por competidoras, sino con lo que pudo ser y no fue, lo que podrá ser y será, lo que podrá ser y no será y lo que no podrá ser y no será. Y cuando digo que no es no. ¿Ein?

domingo 13 de noviembre de 2011

Un domingo lluvioso

Es el día perfecto para no escalar, cosa que no necesariamente es buena (es mala, ya lo digo ahora, aunque intento convencerme). Pero un día así se puede aprovechar para intentar hacer algo que valga la pena.

Esta mañana, por ejemplo, he participado en una mesa redonda -rectangular en realidad- para charlar acerca de la interacción entre las entidades, las marcas y los deportistas en los deportes de montaña, la escalada deportiva en mi caso. Todo esto ha sido en el Cosmocaixa, en el marco del VI Congrés Excursionista Català, 100 años después del primer congreso.


La conclusión que extraigo de la charla ha sido básicamente una: que para que los deportes de montaña tengan un reconocimiento real en la sociedad (y todos los valores positivos que ello conlleva) deben trabajar en cooperación los deportistas, las marcas y las entidades, además de los medios de comunicación, los cuales deberían divulgar algo más allá del deporte rey.

Y sigue lloviendo, así que antes de irme a estudiar un rato, me voy a escaquear ordenando fotos. Aquí cuelgo tres del viernes, blocando -increíble pero cierto- en Sant Joan de Vilatorrada con Esteve y Alberto.


lunes 7 de noviembre de 2011

La Rata

Esta mañana estaba en clase con la mirada perdida en el suelo: las desniveladas baldosas de terrazo gris han captado mi atención. Y aunque al primer momento me he preguntado seriamente si en esta universidad han oído hablar de los maravillosos efectos de las pulidoras, luego he dejado la temática del mantenimiento del aula para pasar a la del mantenimiento de mi casa. Ya sabéis como es el mundo de las ideas actual, van saltando de un lado para otro, saliendo y entrando del coco sin control. ¿Dónde quedaron las sosegadas ideas de la caverna de Platón? Las mías, desde luego, se pasan los 2400 años de tradición por el forro.

Pero volviendo al tema central del post, llevo ya unos días preocupada porque tenemos una inquilina un tanto inquietante, no solo no colabora con las tareas del hogar sino que nos pega unos sustos que ni el octavo pasajero. ¿Quién no recuerda el entrañable Mestre Estallicó? No estaría mal tenerlo en el búlder...

Veréis, la cosa empezó hace medio año, un día que Ignasi estaba en el búlder entrenando. Fue allí donde, por primera vez, Ella se dejó ver: pequeña como una nuez, gris y de larga cola, según describió el chico. El animal se manifestó en alguna otra ocasión, pero no ha sido hasta este último mes cuando se zampó la comida de Neula y defecó justo al lado (“s’ha cagat la rata” dijo Esteve categóricamente mientras Neula enloquecía) que hemos empezado a tomar medidas. Unas con más éxito que otras:
  • Cebo Gore: no hablo de un impermeable caro sino del típico cebo de madera con queso dentro y alambre asesino. Me parece una manera muy cruel de terminar con un animal. Cada día que lo usamos, esperaba encontrarme al bicho agonizando hacia un destino fatal. Por suerte, Ella es lista y ni se acercó a la evidente trampa.
  • El Exterminador: así llamamos al gato de la familia que vino como enviado especial con las mejores referencias. Se dio un garbeo por el patio y el búlder y se tumbó a dormir en un rincón. Un máquina, el tío.
  • Estatua bíblica: pero no de sal sino de yeso. Increíblemente usado en muchas partes, según Google. Aun no lo hemos puesto en práctica, pues más que una manera de acabar con Ella parece una tortura china. Consiste en mezclar queso rallado con yeso y dejar un recipiente con agua al lado. El resultado os lo imagináis.
  • Mata-ratas: llevamos una semana alimentando de sabrosas pastillas rosadas al voraz roedor. Al final hemos optado por este método porque en el envase ponía “El animal muere sin dolor, tres días más tarde, durmiendo plácidamente”. Y a mí la publicidad positiva me puede, oye. El caso es que estamos cebando de mata-ratas al animal y de momento se pega unos festines del copón, lleva ya dos cajas Ella solita, no os digo más. Empiezo a dudar de aplicar el singular cuando hablo de Ella.
Y de momento así estamos, os mantendré informados de próximas ofensivas o de, si finalmente le ponemos nombre, cómo la llamamos.

Luego, claro, me tienen que pasar los apuntes…

viernes 4 de noviembre de 2011

La Felicità

En línea con lo que comenté hace un par de posts acerca de una amistosa colaboración con la empresa Gárgola, hoy me doy golpes con un canto, de pura alegría por la nueva relación con Els Bous de la Salle, Vèrtic y sus secuaces. Me va a faltar espalda para poder llevar encima tal cantidad de espónsors, la excusa perfecta para cuando caiga escalando. Ya véis el lateral del blog, da susto.


Quizás sabréis que hasta ahora colaboraba con otras marcas, Petzl y Beal, y con la tienda Camp IV de Granollers, a los cuales agradezco pública y sinceramente su apoyo durante tantos años, ¡desde que empecé a competir! Me ha costado mucho despedirme, estaba muy cómoda con ellos, pero ya tocaba levantarse del sofá. Gràcies ;)

La cuestión es que esta temporada me apetecía la marcha y el jaleo que llevan grabados en sus genes Els Bous de la Salle y Vèrtic, y finalmente mi deseo se ha cumplido: ya soy parte de su Equipo. ¿Qué aventuras nos esperan juntos? todavía no lo sé, intuyo.... ¡Felicidad!

La felicidad, la felicidad, cosa más cursi no se ha visto. O sí, como decía Groucho Marx, la felicidad está hecha de pequeñas cosas: Un pequeño yate, una pequeña mansión, una pequeña fortuna… A esa clase de felicidad, precisamente me refería. Amigos, no espero menos de vosotros.

domingo 30 de octubre de 2011

Anarquista indomable

Finde demasiado bueno en les Bruixes, cosa chunga porque luego me mal acostumbro y a la primera de cambio me llueven las collejas y vienen el llanto y el rechinar de dientes. El binomio amigos-encadenes es adictivo.

Er tito catxondo. Esta es la única foto de las 200 que le hemos echado donde este amor de hombre no hace gestos obscenos.

Y es ahí, en Terradets, donde poco a poco vamos tachando las líneas. Esto es algo que me da un pelín de pena (bueno, más pena me da cuando caigo). Estos dos días he disfrutado más que Willy Fog con una T-10 (¿lo pilláis? ¡decidme que sí! que aquí en casa no se ha reído nadie).
El primer encadene ha llegado gracias a un flash magistral de Esteve en “la indomable”, un 7c+ con final de arqueos sobre la nada. Pero lo que me ha hecho sentir realizada ha sido escalar “el anarquista”, un duro 8a+ que había perseguido en distintas ocasiones sin éxito. Pero hoy sí, y al chapar la reunión he estado -atención que estoy chistosa- más feliz que McGyver en una ferretería.

Foto cortesía de Alberto L., otro protobombero en potencia.


El retorno. Burgui encadenando Last Line (7c+).

Como dicen los Mojinos: el que la sigue la persigue.

viernes 28 de octubre de 2011

Los guardianes del tejado

Con la que está cayendo más vale estar bajo techo. Así que para estar a cubierto y protegida he pensado que estaría bien contar con una buena Gárgola. Sí, ese ser mitológico que ahuyenta los malos espíritus desde el tejado y que, a la par que decora elegantemente, sirve de práctico desagüe. Dichosa mi suerte, estoy tirando cohetes.



Creo que soy bastante mala con las alegorías, siempre que veo una le atizo con el bolso. Tenía -tengo- que comunicar algo y no se me ocurre nada más que usar un recurso retórico que me rehúye (o sea, que no tengo ni zorra) porque me da un poco de corte el tema. Pero lo diré, y lo diré sin rodeos porque el asunto lo merece.
Ahí va: La próxima temporada, la empresa de rocódromos y presas Gárgola confía en mí para que les calcule la liquidación trimestral del IVA. Ay…creo que no era eso.
Lo diré otra vez: La próxima temporada, la empresa de rocódromos y presas Gárgola confía en mí para la formación de los empleados en materia de Riesgos Laborales. Joer, tampoco, qué difícil es esto.
Mirad: La próxima temporada, la empresa de rocódromos y presas Gárgola confía en mí y punto.
En qué confían en mí, aún no alcanzo a entenderlo. Pero mola.

viernes 21 de octubre de 2011

Memoria olvidadiza

La temporada de competiciones 2011 terminó hace un par de semanas en Reus, con la última competición de bloque del año. Ha sido una temporada un poco rara: gran acumulación de compes en primavera y tan solo un par en otoño. Quizás debería hacer balance, por aquello de la catarsis personal que queda tan culto pero que nadie sabe cómo hacer. Bah, yo tras el ocioso verano no recuerdo demasiado. Bueno sí, julio fue fresco y en agosto hizo calor.

Reus, hacía tanto viento que casi salimos volando.

En cuanto a las competiciones, la impresión es que fue todo estupendo, pero mis clasificaciones lo contradicen. ¿Era yo la que caía en las primeras chapas? Ay, amigos, mi cerebro se ha ido atrofiando durante estos años de trabajo rutinario y, ahora, al volver a la universidad me he dado cuenta de cómo me estaba abandonando, en el sentido intelectual de la palabra. Igual que aquel que sale a correr y ve que no aguanta ni cinco minutos cuando años antes corría una hora. Pues lo mismo pero en tontuna neuronal: ¡despertaos malditas! La sensación en clase de “mierda, yo esto antes lo sabía” es bastante fastidiosa, sobre todo si te preguntan a ti.

Sé que ahora toca entrenar de nuevo, pero toca aun más colocar el codo en la posición adecuada (hincar el codo no, de momento) y estudiar o bloquear, según. Y dicho esto, hoy no escribo más que mis profes tienen la indecencia de mandarnos deberes sin tener en cuenta que se quiera escalar durante el fin de semana. Que por cierto, lloverá.

jueves 13 de octubre de 2011

Cambio de estación

Estos días y antes de que la tarde decaiga tristemente en la oscuridad, voy a pasear con Neula por unas viñas que hay detrás de casa. A la perra le encanta comer uva y a mi me gusta recoger el gotim. El gotim son pequeños racimos o uvas sueltas que no vendimiaron porque han madurado tarde. Antes, me ha contado mi padre recordando su niñez, sí se recolectaban estos restos, pero hoy en día no sale a cuenta recogerlos -de momento- y ahí se quedan para alegría de zorros y pájaros.

Hoy, mientras apartaba las telarañas en busca de uvas he pensado en las vueltas que da la vida. No hace mucho tiempo me tocaba madrugar para ir a Barcelona a trabajar, ahora en cambio, madrugo para ir a estudiar. Tampoco hace demasiado que Esteve empezaba una aventura en formato oposición, con merecida victoria, lo cual ha revolucionado su estilo de vida.
Un octubre, cuando teníamos 27 años, nos prometimos muchas cosas, una fue cambiar nuestro estilo de vida antes de los 30 si ello nos iba a hacer más felices. Mirad, os hablo con el corazón, concretamente desde el ventrículo izquierdo: mañana Esteve cumple 30 años y empieza su formación como bombero; yo he empezado un master en la Autónoma (esto de volver a la universidad da para mucho, pero no hoy que este es un post solemne) para dedicarme auténticamente a la enseñanza de geología.


Estamos viviendo exactamente aquello que prometimos. No se trata de nada espectacular, no es un encadene, ni un premio Nobel, ni tan siquiera unos fuegos artificiales o una hamburguesa triple (eso sí tiene que ser espectacular). Es el día a día que habíamos pactado y que se cumple proféticamente (eh, Destino, te recuerdo que también propuse lo de la lotería como primera opción y aun estoy esperando). Todo esto es algo que me tiene alucinada y sé que en gran parte es gracias a Esteve, por su voluntad y decisión ante la vida. Viéndolo a él me atrevo a decidir qué quiero hacer y a dar los pasos necesarios hasta donde quiero llegar. Hoy, por ejemplo, me apetece una tortilla de calabacín, pues me levantaré de la silla e iré a la cocina a elaborarla, con un par de huevos. Soy dueña de mi destino.
Este post es para felicitar a Esteve por su treinta aniversario, una muestra viviente de que querer es poder, y aunque me haya olvidado de su regalo se que él lo encajará con alegría (sí, ¿no?).

Ah, otra cosa, os recomiendo encarecidamente que vayáis al Open del Plafó del Piri de Vilassar de Mar el domingo 23 de octubre. Bueno, haced lo que queráis, pero yo, como dueña de mi misma que soy, tomaré las medidas pertinentes (básicamente llenar de gasolina el depósito y pagar el peaje) para ir al divertido evento.

lunes 3 de octubre de 2011

Conjunción planetaria en Montgrony

Últimamente los astros me son favorables: cada vez que he encadenado una buena vía, he podido dar las gracias a su equipador, pues ha dado la coincidencia de encontrarse allí en el momento preciso.

La última alineación astral molona ha sucedido en Montgrony, donde he escalado Babel 46, un recorrido sublime a la sombra del Bac de Sant Ou, obra de Joan Cabau. Aprovechando l’avinentesa (la oportunidad) de tenerlo al lado le preguntamos el por qué del curioso nombre cuyo origen no hubiésemos imaginado nunca. Babel 46 es una opera de Xavier Montsalvatge ambientada en un campo de concentración al final de la II Guerra Mundial donde la dificultad de entendimiento entre los prisioneros de distintos países da sentido al título. La vía también es un poco así, difícil de entender una vez estás en medio del fregao.

Partitura de la Ópera o Cosa relacionada con el tema que encuentro por la red a falta de fotos.

Hace unos años, cuando Esteve la encadenó, se había roto una presa en el paso clave, por lo que había gente que opinaba que de 8a+ pasaba a 8a+/b o quizás 8b. Este verano, un escalador tuvo la agradable experiencia de arrancar una chorrera situada antes del paso duro. He oído un par de opiniones que hablan de 8b+, pero en cualquier caso, a mi juicioso parecer, ese tramo de bloque-resistencia le da carácter de 8b. Da lo mismo, la vía es una maravilla y la encadené luchando cosa mala. Fíjate tú que al segundo pegue el bloque no me salía y decidí no probarla más del cabreo que llevaba, pero como ahí todas las vías son largas y me daba pereza montar otra, dejé las cintas para que le diese un pegue el que rompió la chorrera a modo de castigo. Al final -tras ingerir un flan, mucho mejor que el pollo del otro día- me metí de nuevo, resolví el bloque y salí loando a La Moreneta hasta la reunión. Aun no lo acabo de entender del todo, fue un acto de fe.