¡Menudo calor! Hoy me he tomado el día de relax total. Al levantarme he pensado que quizás he elegido mal pero tras salir al patio a primera hora y notar el golpe de calor en el cuerpo no he podido más que tumbarme en el sofá y dedicarme a los placeres de la lectura y el gazpacho fresco. Y con este trepidante ritmo me ha dado pereza hasta escribir en el blog, pero aquí estoy tras una larga siesta. No recordaba lo bien que sienta todo esto –ya lo dicen, una vez al año no hace daño-.
Empiezo el post de hoy presentándoos una novedad: el blog de
Helena Alemán. Ella no quiere que se le haga propaganda pero a mi eso me la sopla. Esta chicuela tiene mucho que contarnos sobre sus escaladas que narrará con su especial visión de la vida y la humildad que la caracteriza. (Lo siento, Helena, si no te gusta la culpa es de Jaume que me insta a desobedecerte).
También voy a contaros como fue la penúltima competición de la temporada primavera-verano celebrada ayer en Vilafranca del Penedès (aka Vilatranca del Penedret). Se trata de la segunda edición del
Vilablok, la mejor compe de todo el año donde, aparte de probar unos bloques exquisitos, el ambiente y la perfecta organización (catànies en el lote de inscripción: que n’aprenguin!) hacen de esta prueba una fiesta. Sí, soy muy pelota pero es que veo necesario el deshacerme en halagos para que no bajen el nivel: es difícil mantener alto el listón si no te reconocen el esfuerzo.

Fuimos la tira de competidores: más de 50 tíos y 6 hermosas y minoritarias chicas. A destacar el tercer puesto del hermano de Esteve, Ignasi, en su primera compe y en categoría de promoción. En categoría absoluta ganó Magí Cabestany que aun no se lo creé y en chicas gané yo haciendo algo que, muy a mi pesar, nunca más se repetirá: todos los bloques de la competición a vista. Creo que al final todo el mundo se fue contento para casa pues la cantidad ingente de regalos y premios –gentileza de
TERRADESports de Muntanya, entre otros- casi me hacen saltar las lágrimas. Ya sabéis que los regalos me pierden, pero es que esta vez ha sido sonado: chaqueta windstoper Halglofs. Adorablemente amarilla. No paro de ponérmela y creo que los que me rodean empiezan a estar ya cansados; pues no les queda ná...
Y ya para acabar hoy con este tostón, una
estadística que se me ocurrió hacer ayer mientras volvía a casa. La cosa viene a santo de que siempre se dice que competimos muy pocas mujeres en comparación con los hombres. He pensado -y ya veréis que nivelón intelectual tiene mi neurona- que seguramente somos pocas porque proporcionalmente también somos pocas escaladoras. Lo que he querido descubrir con este sencillo ejercicio es simplemente comprobar que la proporcionalidad de escaladoras/escaladores se mantiene tanto en roca como en competición. Para ello he cogido la base de datos del
Xesca y me he puesto a “contar” –es lo que tiene tener un día de asueto-. Me ha parecido una fuente bastante fiable y representativa del colectivo, como mínimo de Catalunya. El resultado es estremecedor (o eso quería yo…). En realidad es totalmente esperable:
80% hombres; 20% mujeres. ¿Y en compes? Pues por ejemplo en esta última: 90% hombres; 10% mujeres. Mal. Pero en la de valencia de la semana pasada: 68.2% hombres; 31.8% mujeres. Excepcional.

No paséis demasiado calor.