jueves, 4 de diciembre de 2014

Se acerca el invierno

Título altamente cansino –pero inevitable, maldita sea- usado "a tort i a dret” por los seguidores de Juego de Tronos, los cuales nos hallamos esperando impacientemente el nuevo libro y la nueva temporada. Dejando de un lado eso, la cosa es cierta: el invierno está a la vuelta de la esquina y llegará con toda su crudeza: días cortos, fríos y…navideños.

Cuando llueve normalmente vamos al roco. Pero esta vez fuimos de espectadores al torneo de ajedrez Magistral Ciutat de Barcelona. Las neuronas absolutamente fritas y el culo absolutamente plano tras 4 horas intentando seguir la discusión de las partidas en directo.

La Navidad, el tedio del escalador. Esa época del año en que tienes vacaciones difícilmente conciliables con lo vertical. Las pocas horas de luz y el mal tiempo pueden ayudar a ello, pero lo que realmente te deja fuera de servicio son las interminables veladas familiares en las que te pones a comer como si se acabase el mundo en vez del año. 

En estas fechas tan tópicamente señaladas hay otro tema que acostumbra a repicar como campana sobre campana en la cabeza de la gente y del que yo hace tiempo que me despreocupo: los regalos. Sí, afortunadamente en nuestra familia hace años que dejamos de contar con Santa Klaus, los Reyes Magos y el Caga tió como suministradores oficiales y nos pasamos al económico mercado negro de la ofrenda: el amigo invisible. 

Este año, inspirada por mi amigo exhispter (ya no va tan barbudo) y crafter (mermeladas, licores, conservas, búlders…en serio, qué tipo más molón)  Esteve, he decidido hacer yo misma los regalos. No sé qué tipo de furia creativa me ha alcanzado pero estoy dispuesta a tejer, envasar, decorar y romper lo que se me ponga por delante. Ayer mismo hice mis pinitos intentando emular a las manos tejedoras del vídeo que os dejo aquí debajo. Parece fácil, pero al minuto ya estaba bizqueando. Para los que os apetezca adentraros en el mundo de las manualidades, echad un vistazo en la web de Handimania



Y para los que aun ni así se les ocurre qué regalar –ojo, esto solo vale para el colectivo escalador- creo que la nueva guía de Barcelona HotRock es un útil presente que actualiza, por fin, a su añosa precursora. En ella encontramos multitud de reseñas de sectores deportivos cercanos a barna y, parte interesante, cuenta con la historia de cada sitio: quién la descubrió y cuando, equipamientos y reequipamientos.


Juanan y Pedro, entre otros locales, fotografiados en Gelida para la guía Barcelona HotRock de Oriol Cañellas y Héctor Granada.

De todas formas –ahora voy a contar una intimidad familiar- las tradiciones siempre nos han resbalado un poco, así que los regalos, como las muestras de cariño, van y vienen todo el año sin ton ni son ni calendario. Por este motivo ya tengo en mi poder las tres cosas que ansiaba: la susodicha guía, un reloj-contador para el ajedrez y un (ex)rodaballo al horno. La felicidad es esto.

4 comentarios:

Fernando dijo...

Felices Fiestas, y Feliz Navidad.
Suerte en lo tuyo

Marieta dijo...

Pues oye, que igualmente! Y que sigamos teniendo salud y ganas para seguir escalando :D

Anónimo dijo...

Esa bufanda te la hago yo en el convento en diez minutos.
Felices fiestas y que sigáis celebrando el no cumpleaños todo el año.

Tú ya sabes.

Marieta dijo...

Pues ahí sigue la maldita madeja, que no hay quien la dome!