domingo, 30 de diciembre de 2012

Gramática Parda


Justo al volver de Chulilla, en nochebuena, fuimos a escalar a Montserrat, a un 8b que probaba en verano. Mi ego, crecido por los últimos encadenes en tierras valencianas, reclamaba más éxitos. Por mi cabeza de chorlito se sucedían frases como “hoy es un día mágico, seguro que encadenas”, “te vas a llevar un regalito y lo celebrarás esta noche en la cena de Navidad”… Ay, amigos, cuánto daño hace la vanidad. Yo me las prometía muy felices, quería encadenar fácil y rápido. Pues toma Jeroma: caída en el paso duro tras sufrir 25 metros de conti. Entonces me puse a llorar como una estúpida: Lagrimones de rabia, como aquella vez en Montgrony cuando no me salían los pasos de Època Negra, y sollozos desesperados. Yo no digo que llorar sea malo, al contrario, pero llorar por motivos tan necios sí es algo muy cutre -aunque no me lo pareciese en ese momento de furia-. No podía parar el llanto mientras, indignada, miraba desde lo alto de la vía al mundo pasando de mí. Esteve me abroncaba merecidamente allí abajo y yo me aferraba a la cuerda maldiciendo mi suerte y sin entender como el resto del universo seguía imperturbable (o al menos la parte de universo que se podía otear).

Mi pudor clasicón me impide llorar en público así que al poner un pie en el suelo se acabó el drama y ahí empecé a recapacitar. Para encadenar esa vía debería esforzarme, sufrir e insistir. Lo mismo para cualquier otra. Y aun más para Picos Pardos. ¿Cómo se me pudo haber olvidado la importancia del esfuerzo y la posibilidad real del fracaso? “¡Persevera!” me dije. Si realmente quiero hacer cosas difíciles para mí deberé poner empeño. Y una vocecilla opinó dentro de mí: Pues claro, tontaina, como todo en esta vida. Tengo una conciencia muy repipi.

Tres días después encadenaba Picos Pardos en Oliana, tras haber caído infinidad de veces en el paso duro y dos en la placa final. Qué alegría, qué ilusión. Había triunfado porque había permanecido paciente y al mismo tiempo había conseguido dar el cien por cien en ese pegue. Cierto que tras tanto insistir esa vía no ha sido el bocado más dulce pero sí el más sano. 

Eché una foto justo después de encadenar, la cinta que se ve es la primera de la vía. Salía la luna y fue un momento espectacular.

Queridos Reyes Magos:

Que no se me olvide que fracasar es el primer paso para triunfar. Que no se me olvide que una vía no vale una lágrima. Que no se me olvide que el esfuerzo no siempre será recompensado con el éxito pero sí con su propio valor.

Y como sé que me olvidaré, porque nunca dejo de desaprender, que al menos nunca me falten retos así para volver a recordarlo.

domingo, 23 de diciembre de 2012

Un fin del mundo cualquiera

Desde principios de verano que no nos hemos movido más allá de 100 km a la redonda. Cierto, vivir aquí es un lujo para el escalador común y da pereza irse de las escuelazas que hay en “casa”. De todas formas, nos apetecía cargar la autocaravana y salir por ahí unos días antes de que se acabase el mundo. Pendientes de la meteo, hasta el último instante no hemos decidido el destino. Hemos visitado tres escuelas y –aquí me regodeo- nos hemos hinchado a escalar:

Día 1, Masriudoms: Siempre que vamos hacia el sur hacemos una paradita en este sitio. Resguardado del frío, orientación sur y, atención, la pared donde se escalada es un gran pliegue rocoso. Lo podréis observar bien desde lejos. Ese día tuvimos la fortuna de coincidir con unos escaladores encantadores que nos aprovisionaron de reseñas y nos aconsejaron a donde ir. Gràcies!

Día 2, Montanejos: Lo primero que aprendí al llegar: el agua del río Mijares baja tibia y las primeras chapas están lejos. Creo que es algo que no olvidaré fácilmente, sobre todo lo segundo. Escalamos en el sector Pilas Alcalinas y las vías nos parecieron: muy buenas, muy duras y muy alegres.

Día 3, 4, 5, 6 y 7, Chulilla: Yo no quería ir, pero Esteve se empeñó y al final me vendí por una paella. Entiendo que el amigo quisiese ir, porque una vez allí no dejó títere con cabeza. Las vías son largas, pero no demasiado físicas en general, y la piel aguanta bastante bien así que pudimos escalar mucho y muy a gusto. Es una escuela perfecta para ir a vista, modalidad que me cuesta más que la trigonometría.

Chulilla, vale la pena, de verdad. Atended, que la guía saldrá pronto.

No sé vosotros, pero mi fin del mundo fue muy desleído. Ni ovnis, ni cataclismos, ni meteoritos, ni ná: me entró una china en el ojo y se me pegó la tortilla a la paella. ¿Acaso se equivocaron los Mayas? ¿Será mañana el fin del mundo? ¿Pasado mañana? Porque digo yo que algún día será. Y cuando se acabe Todo que nos pille al menos habiendo disfrutado. Felices Fiestas.



lunes, 10 de diciembre de 2012

Más acá del bien y del mal


¡Oliana!

 

Últimamente estamos enganchados a ese muro extenuante, aunque a unos les agota menos que a otros: Esteve mismo demostraba ayer su gracia natural chapando, sin resoplar ni despeinarse, la cadena de Paper mullat (8b+). Otros lo llevamos peor y bajamos de las vías hechos unos zorros y sin encadenar. Yo misma estoy gozando de esa sensación, de nuevo. Si algún día encadeno Picos pardos (8b/algo muy difícil para mí), si algún día logro pasar de la sección dura, si no me caigo de la emoción en las chorreras de arriba, seré –momentáneamente, ya sabéis como es este deporte- la escaladora más feliz de mi casa. Mientras tanto, seguiré visualizando los movimientos y encadenado con éxito desde el sofá. 

¿Está Novato bien acompañado o somos nosotras las bien acompañadas?
Cambiando radicalmente de tema, aparte de pensar obsesivamente en esa vía, también me ronda por la cabeza un dilema moral fruto de una experiencia personal impactante. Dicho así queda pedante, pero la cosa es simple, hasta un poco cutre, y os la voy a contar porque quiero compartirlo.

Hace un par de semanas me apunté de voluntaria en “el Gran Recapte d’Aliments” cuya función es la recogida de alimentos básicos para gente de aquí que lo necesite. Me alisté más por curiosidad que por bondad (¿existe?), pero la cuestión es que durante una tarde estuve empaquetando comida y flipando al mismo tiempo: 

Llegué al supermercado y ahí nos reunimos todos los colaboradores. Todos menos yo superaban la cincuentena y, también, todos menos yo eran voluntarios de Cáritas. La tarea consistía en pesar y empaquetar toda la comida que la gente donaba voluntariamente al salir del super; previamente a su entrada se les había informado de la campaña de recogida y del tipo de alimento requerido. 

El desasosiego empezó observando a una de las mujeres voluntarias, que asediaba a los clientes del super para instigarles a comprar productos para la campaña. Cuando alguien no le hacía caso, la mujer se volvía hacia los que empaquetábamos y decía “fíjaos, qué gente más mala; los que son amables y se paran (a escuchar mi bondadoso discurso) ya se nota que son buenas personas”. El trauma llegó cuando las mujeres que recogían las bolsas con comida miraban en su interior y, según su contenido, se producían diálogos colmados de amor: 
-         Mira esta, da solo un paquete de pasta, 35 céntimos.
-         Sí, y en cambio en su cesta llevaba galletas Birba, que son caras.

Durante la recolecta, uno de los voluntarios empezó a hablar de los necesitados que acudían a Cáritas habitualmente y que ellos atendían sin ánimo de lucro (pero sí con ánimo cotilla). Demostración de ello fue cuando dos tapadas musulmanas con sendos hijitos compraban cruasanes de chocolate:
-         Estás no van a dar nada porque acuden cada semana a la beneficencia.
-         ¡Qué van a dar! Eso sí, cruasanes los que quieras. Y a Cáritas vienen con unos cochazos que ya me gustaría a mí…Vergüenza les debería dar
(yo) - ¿Pero eso lo habéis visto?
-         No, pero lo sabemos, los maridos las esperan en el cochazo escondidos. 

También fui testigo de críticas personales entre ellos cuando uno se ausentaba. Del veneno de sus lenguas no se salvaba nadie. Y es que lo sabían todo de todos. Señores de la CIA, ¿a qué esperan a contratar a esta gente?

Finalmente, el clímax llegó con dos viejecitas.  La primera entró con un carrito y, sin querer oír a la voluntaria plasta, lo llenó de alimentos, los entregó discretamente y se fue con las manos vacías. Ni un comentario de mis buenos samaritanos (¿estaría siendo más buena que ellos?). La segunda ni la vi entrar, pero sí salir: medio coja, arrastrando su carro y sin mirarnos. Con la mujer aun cerca de nosotros se me partió el alma:
-         Está no nos da nada (regodeo de indignación)
-         Deja, es una pobre viuda, su marido era borracho y el hijo se droga. Una pobre gente. 
 Podrían haber gritado, pero no hacía falta, estoy segura que ella lo oyó todo. 

Salí de ese nido de compasivas víboras pensando que estas personas no me parecían el paradigma de la bondad ni por asomo. En cambio, eran voluntarios para una causa que sí iba a ayudar a muchos y hacían el bien semanalmente. Entre esa sorprendente contradicción me hallo aún.

sábado, 17 de noviembre de 2012

Aromas de un encadene


Feliz e hinchada chapo la cadena de una vía mítica para mí: Aromes de Montgrony, el 8a+ más famoso de la Vena (Montgrony). Varias veces he expresado en este blog lo mucho que me gusta este rincón del Ripollès, no solo por sus vías sino también por su paisaje ultra-bucólico (y por sus setas, para qué engañarnos).
Paisaje otoñal flipante (al menos para mí). El día que Esteve encadenó la Aromes, hace unos 4 o 5 años, encontramos una cesta de rovellones. El día que la hice yo, lo mismo y más variado. Empiezo a vislumbrar una relación seta-encadene.
Esta vía, la más espectacular cuando estás en el sector, ha sido uno de mis “musts” desde que nací (no solo fui un bebé encantador, sino también clarividente. Luego lo perdí todo con la edad). 

Estoy convencida de que a la mayoría de los escaladores nos ha pasado esto en más de una ocasión (y no me refiero únicamente a lo de perder el encanto del lactante). Hablo de una ruta que, primero, es inaccesible y ves a gente que consideras fuerte sufrirla y encadenarla y, más adelante, llega el día en que tú intentas los movimientos por primera vez. Dicho melindrosamente, es un momento sublime, el preludio de un posible encadene: tocar los cantos, leer los pasos, llegar a la reunión... Es el principio del fin. Cuando la encadenes ya nunca más será un reto para ti -¡qué pena!- aunque podrás celebrarlo bebiendo cerveza -¡qué alegría!-.

Por cierto, para que podáis disfrutar de una auténtica jornada de reflexión electoral, os recomiendo ir a relajar la neurona al Open Bloc del Piri

sábado, 10 de noviembre de 2012

La blogger que os amó


Es cierto, el entreno haciendo búlder es la clave. Este es el truco de Esteve para encadenar tanto y tan bien últimamente: - Oye, ¿tú entrenas? - Sí, haciendo búlders -. Se nota que ya casi ha terminado su tercer roco, porqué el jodío está muy en forma encadenando los huesos duros que le quedaban en Montgrony. En breve, información paso a paso de cómo construir un búlder, segunda parte (primera parte aquí).

Pero, de momento, deberéis conformaros con las últimas noticias (no, no me refiero a que Obama ha ganado las elecciones, frivolidades las justas). Entre pegue y pegue a las chorreras abrasivas de la Aromes de Montgrony -el 8a+ de chorreras más perfecto del mundo- he podido participar en una interesante charla de mujeres escaladoras. Fue hace una semana en el CEC, junto con Berta, Sara y Genciana, todo ello organizado por la femenina tienda de montaña Annapurna. La asistencia no fue masiva pero sí selecta y, lo más importante, personalmente me aportó mucho escuchar las experiencias de las compañeras. Además, hubo regalos para todos, es decir, una velada maravillosa.
Esther (moderando), Sara, Genciana, yo, Berta y James.

También os comento que este lunes me entrevistarán en Radio Vilafranca, no como escaladora sino como blogger. Me hace harto ilusión, pues son ya muchos años dándole a la tecla.  Un blog que sobreviva más de un lustro a la pereza del propietario es algo casi insólito. Supongo que es cuestión de amar lo que una escribe, y yo a este blog ya le tengo mucho cariño. Pero más a vosotros, lectores, que os quiero con la locura de un mapache furioso (un símil raro pero que demuestra mi verdadera pasión por vosotros). Dicho esto, deduzco algo: James, tú debes de ser un gran seguidor de este blog...

jueves, 25 de octubre de 2012

Frutos de la tierra


El otoño, esa época del año que me parecía aburrida, hasta que empecé a escalar y a buscar setas, y oscura, hasta que encendí la luz. Ahora, esta estación, me parece la mejor para acercarse al monte: la temperatura es ideal para trepar y la montaña ofrece sus frutos con exhuberancia. 

Cireres de pastor o madroños, dejan unos deliciosos restos entre los dientes que hay que eliminar con un cepillo metálico.
Tanto es así que la gente se intoxica afanosamente con la fiebre micológica. A mí no creo que me pase nada parecido de manera voluntaria pues, seta dudosa, seta que meto en la cesta de Esteve. La última que le colé despistadamente era roja y con unas pintas blancas en el sombrero. Preciosa. Le debió sentar bien porqué el tío encadenó bastante por Bruixes nord (Terradets) y encima tuvo la suerte de ver un elfo verde. Bailando claqué, puntualizó (el elfo, que él es más de charlestón). 

Después de encadenar, los dos, Revifalla, un 8a+ duro pero espectacular de los maestros manresanos.
Otra cosa. El día 30 participaré en una charla junto con otras 3 escaladoras. Si estáis por Barcelona y os apetece, aquí os dejo la información:

Y como dijo Mae West, las chicas buenas van al cielo, las malas a todas partes.

viernes, 19 de octubre de 2012

Queridos machos beta


Apreciados hombres -beta- abandonados por vuestras novias, ¡dejad de sufrir! este es un post especial en el que os voy a desvelar los secretos para volver a enamorar a vuestras amadas. ¿Cómo? Resumiendo aquí las ideas clave de un libro que me ha pasado un buen amigo y, ¿por qué? Pues porque tengo tiempo de hacer un post con semejante memez. El libro lo vale, palabrita. Con el título ya os podréis ir haciendo una idea: “Cómo reconquistar a una mujer en 30 días o menos” por John Alexander, un erudito del tema que, seguramente, escribió el manual a partir de su dilatada experiencia pastoreando ovejas por la Oklahoma profunda.
El subtítulo lo dice todo: Una guía pasó a paso… como veis, el autor usa astutamente los tiempos del verbo pasar para crear matices aparentemente inexplicables –hasta que lees el libro, entonces lo entiendes todo-.

Antes de empezar con la reconquista, nuestro amigo os advierte: la vagina de su ex-novia tiene poder sobre usted. Y ella lo sabe. Usted sólo romperá este poder si se da cuenta de que el hecho de que una mujer tenga una vagina no implica que tenga derecho a ciertos privilegios. Ella es tan humana como usted, no un ser mágico superior. Ella no volverá a respetarlo hasta tanto no rechace el poder de su coño sobre usted.
Basta ya de centrarse en la vagina como un ginecólogo cualquiera ¡coñe! ¿Os ha quedado claro? Ahora todos sabemos qué está ocurriendo en Europa: Angela Merkel tiene dos –quizás tres- vaginas y sabe cómo usarlas.
Fijémonos inicialmente en vuestra querida -ex. Debéis saber que, cuando ella estaba enamorada, lo que hacía era esto: se obsesionaba con las pequeñas frases que usted pronunciaba - por ejemplo, supongamos que usted le había dicho "te adoro". Ella habrá pasado tres horas al teléfono con alguna amiga hablando acerca de qué es lo que usted quiso decir con la palabra "adoro."
Sí, sí y sí. Adorar: verbo, palabra aguda, tres sílabas, del latín adorare y con curiosos anagramas como rodara. Tan cierto como el sol que cuando la mujer se enamora se vuelve una filóloga consumada y no puede dejar de analizar las distintas acepciones de las palabras de su amado para desespero de sus amigas y alegría de la compañía telefónica.

Lo primero que nos recomienda este señor es que os convirtáis en macho Alfa. Nuestro dandy indica que ha escrito un libro específico para ello ("Cómo convertirse en un macho Alfa") pero, dando muestra de su generosidad, igualmente nos enseña las claves para pasar a ser el líder de la manada. Para transformarse en el Lobo Mayor es crucial realizar afirmaciones positivas repetitivamente: una declaración positiva como "Es magnífico ser un macho alfa" repetida una y otra vez. Mientras usted repite esta afirmación, haga de cuenta que es cierta y siéntase como se sentiría si la afirmación fuese cierta. ¿Entiende lo que quiero decir? Cuando usted dice en su mente "Es magnífico ser un macho alfa", usted siente lo magnifico que es ser el tipo de hombre que las mujeres desean. Las repite a cada instante durante varias horas al día: mientras conduce, al hacer las compras, con una chica, etc. Es sorprendente cómo funciona, casi milagrosamente.
Y ya está. Así de fácil. Hoy en día, y con estos medios, quien no sea macho alfa es porque no quiere.

Para reconquistar, también es importante mejorar como hombre. Nuestro amigo John recomienda apuntarse a multitud de cursos “Yoga. Mejora su postura y disminuye el estrés. Además, usted será uno de pocos hombres en un salón lleno de mujeres sensuales.” Repleto de ellas. Y continuar con los ejercicios para aumentar la confianza: Declaraciones a sí mismo. Le sugiero que se repita estas tres afirmaciones todo el tiempo: “Soy enormemente seguro de mí”, “Todas las chicas se sienten atraídas hacia mí, hasta que se demuestre lo contrario”, “Soy sexual, estoy relajado y tengo el control.” Tómese una foto digital diaria. Ponga sus fotos en varias partes de la casa, en donde pueda verlas. Cada vez que vea su foto, diga: “Soy un macho alfa bien atractivo”. Podéis gruñir al mismo tiempo (eso no lo dice, pero creo que encaja bien).
Así, la mujer verá en vosotros al tío que le mola, que según él es:
Líder, Bello, Fuerte, Confiado, Popular, Enérgico, con Empuje, con otras mujeres interesadas, Interesante, Intrigante, Divertido y Encantador – Usted procura un gran alivio a la vida aburrida de una mujer. Ay, amigas, qué tediosa es nuestra vida, o analizamos el léxico por teléfono o nos morimos de asco. Suerte las que tenéis algún macho alfa intrigante a mano que os alegre el día.

Este gurú del amor también indica lo que nunca debéis hacer ante vuestra dama: Por ejemplo, su novia quizás le diga algo como, "Mis amigos te odian." Si usted reacciona a este test de mierda defendiéndose, será menos alfa a los ojos de ella. La fórmula sencilla para tener éxito con este tipo de pruebas es:
1. No las tome en serio ni reaccione.
2. Dirija las emociones de ella hacia otra cosa.
Así que, en este ejemplo, tendría que decir algo como (en un tono despreocupado de voz, como si no hubiera entendido bien el comentario), "Tus amigos me parecen personas maravillosas” y cambie inmediatamente de tema.

Esto es muy útil. Todo lo que tenga pinta de test (de mierda?) tiene fácil resolución: “El tabernero dice que le debes 50 euros”, podéis decir “El tabernero me parece una persona maravillosa y ahora te daré la predicción a siete días vista para Honolulu” esto distraerá a vuestra interlocutora como si tal cosa.

Y lo que sí debéis hacer: Usted definitivamente quiere tomar en consideración las opiniones y sugerencias de su novia, pero tiene la responsabilidad de tomar las decisiones. Debe ser el líder en todo lo que hacen juntos. ¿Salir a comer o ir al cine? Usted decide. ¿Planificar el próximo fin de semana? Usted decide. Asuma que es usted el hombre que decide lo que sucede en su vida, y su mujer lo seguirá. Por ejemplo, el humor de una mujer cambia constantemente, y tiene muchos caprichos. Si el hombre sigue sus caprichos, ella perderá su atracción por él. Una mujer puede decir y hacer cosas basadas en emociones negativas que ella tiene en el momento. Muchas mujeres son muy emocionales e inestables. Esto lo sorprenderá, pero tenga presente que las mujeres a veces arman un drama simplemente porque desean sexo. Aunque los estados de ánimo de su mujer pueden cambiar constantemente como los colores
del camaleón, le toca a usted mantenerse calmo, en un estado interior centrado para que ella también pueda sentirse calmada, estable y segura con usted.


El camaleón, el camaleón… ¿machista? ¡Qué va! Somos nosotras, que estamos descarriadas a la par que locas, simplemente porque deseamos sexo. ¿Alguien duda aun de que este tío haya escrito su obra magna junto a un rebaño de ovejas?

Otro aspecto importantísimo a tener en cuenta es cuándo declarar vuestro amor: Muchos tipos terminan abandonados por romper la regla de decir la frase “te amo” demasiado pronto. Si esto es lo que le sucedió a usted, sepa que no es el único. La frase “te amo” es algo que debe construir muy, muy lentamente. Después de medio año de salir con ella, usted puede decirle "te adoro". Ésta es una frase agradable y segura, que no hará que ella lo abandone. Ella no tendrá ningún problema en decirle que lo adora también. Luego, unos pocos meses más tarde, cuando usted esté seguro de que ella dirá "te amo también", usted puede recompensarla una noche diciéndole que la ama.
Cierto. Que no os descoloque, conozco a centenares de hombres que han sido abandonados en la cuneta porque se declararon demasiado rápido. Fue decir “Te quiero” y expulsión directa. Yo, como mujer, lo afirmo, oír tal cosa me parece insufrible, mucho peor que un pedo, el cual os podéis tirar a partir del mes y medio de relación. Paciencia, amigos, cada cosa a su tiempo.

Ya para acabar, el maestro John nos dice qué hacer en una situación concreta, cuando ella siente que pasas de su cara: Su novia se queja, "Tu no me prestas suficiente atención". Y usted, con su mejor cara de póquer: "Es cierto, no te presto atención".
¡No! Error. Alma de cántaro, lo que debes hacer es:  Es preferible decir en tono juguetón: "Sí, yo no te presto naaada de atencióoooon", mientras la abraza y la mantiene pegada a usted. "Soy un hombre muy, muy malo y no sé por qué te gusto todavía", continúe juguetonamente. A esta altura empiece a besarla por todas partes. “¡Quizás porque soy un sinvergüenza tan atractivo"! Y entonces hágale el amor y abrácela para que se sienta segura. ¿Ve hasta qué punto eso puede ser mil veces más efectivo que el sarcasmo?

¿Lo veis o no lo veis? Venga, imaginaos la escena: “Joder, Paco, que te estoy hablando de la factura del gas y tú mirando el fútbol”, pues a decir, “claaaaaarooo, soy un sinvergüenza tan atractivo que me voy a perder el partido para echar un kiki y abrazarte para que te sientas segura, que eres muy inestable e inmadura, luego, en vez de hablar de lo del gas –que tiene pinta de test de mierda- te daré el pronóstico del tiempo para este fin de semana en Estocolmo”.

Todo esto es fruto de la primera parte del libro pero lo dejo ya aquí por el bien de la humanidad.

domingo, 7 de octubre de 2012

Retorno a la roca


El agotamiento, tras las muchas competiciones –siete seguidas- que ya han pasado, promete una otoñal y fanática temporada de roca. Esa es la intención, porque por muchos planes que hagamos, el mundo sigue pero nosotros, ¿quién sabe? Simples reflexiones que se dan cuando te enteras de malas noticias.
¡Carpe diem!

 Distintas imágenes de Rodellar estos últimos días.

Alberto en Tierra y Libertad (7b)
Marieta en Tierra y Libertad (7b)

Marieta en Legalización (8a+)
Legalización (8a+)
Miquel en El Sepes (8a)
Esteve en Legalización (8a+)
 
Legalización (8a+)




lunes, 1 de octubre de 2012

The day the music, y mi bíceps, died


Demostrada ya la gran fiabilidad de mi método adivinatorio desarrollado en el post anterior, podéis enviar vuestras consultas (aceptamos VISA) para conocer un dato tan útil y cotidiano como es la posición en la cual quedaréis en competición. El 100% de aciertos me avalan. Cosa, por otro lado, muy fastidiada… porque si en vez de sexta hubiese quedado primera, pues al carajo con la predicción. Pero la providencia me ha querido dotar de presentimientos trascendentales en vez de fuerza de romos, qué se le va a hacer.

Premoniciones aparte, la compe (Campeonato de España de bloque) estuvo bien, pero podría haber estado mejor. Los bloques fueron buenísimos pero la estructura –la nostra-, que no cabía entera en la gran nave de Climbat la fuixarda, por culpa de la nueva pared intermedia, quedó deslucida y muy apretujada. Causa de ello son los 4 bloques de la final en vez de los 5 habituales, y cuantos más bloques, mejor para el participante. Cierto que tampoco se hubiese podido hacer nada más, en ese sitio, pero si comparo con la estructura estética, visual y abierta del año pasado, la competición ha perdido mucho en espectacularidad.

Distintos momentos de la final: 2o bloque, con el árbitro Jaume, 4o bloque y 3r bloque el cual probé 8 veces (ganas y motivación que no falten).
Y ya terminando -agujetas brutales en mi bíceps derecho y resfriado reclaman mi atención- expresar mi disgusto por la pérdida, hoy mismo, de la mejor emisora de radio que conocía: iCatfm. Esta mañana, al subir al coche y encender la radio, un pitido asqueroso ocupaba el espacio sonoro otrora llenado de melodías desconocidas y novedosas. Carpe diem, porque todo se acaba.  

miércoles, 26 de septiembre de 2012

Un pronóstico como cualquier otro


A principios de verano tenía como objetivo entrenar mucho de cara al Campeonato de España de bloque, el cual está ya a la vuelta de la esquina (solamente faltan tres días). Por varios motivos, entre los que destaco un espléndido dolor de codo en el brazo derecho, que afloró al intentar entrenar en serio, no he hecho nada de lo que había planeado entonces. Descartado el entreno sobre resina me he dedicado a escalar en roca vías de continuidad, y no por el codo ni como táctica estúpida, sino porque son las que me gustan. No obstante, un día a la semana lo he ocupado participando en competiciones de bloque. Si hago cuentas, llevo ya 5 sábados seguidos apretando presas de colores. Esa ha sido la preparación para la competición del próximo sábado. Sin ironía. Sinceramente, creo que he hecho una buena inversión con tanta competición. Al codo le ha sentado mejor un día intenso de bloque que varios días de entreno duro a la semana. Y, claro, a mí también me ha sentado mejor escalar en roca que entrenar, coñe, y ¿a quién no? En cualquier caso, estoy intrigada en saber si he acertado o no haciéndolo de esta manera. Como comprobarlo es muy difícil voy a decir que sí, que lo he clavao. Total, pensar lo contrario no sirve de nada. 

Un técnico bloque de Alpicat (1a prueba Copa Catalana). Foto: Paula Alsina.
En cuanto a las dos últimas competiciones (1ª y 2ª prueba de la Copa Catalana d’escalada en bloc), no sabría valorar mi estado de forma aunque me he sentido bien. En las dos finales los bloques me han parecido muy duros, o yo muy floja, pero como me he notado activada y contenta, voto por lo primero. Y ya en pleno arrebato de optimismo, voy a innovar –una vez más, lo sé- y daré mi predicción tras laboriosos estudios algorítmicos: Como en la primera prueba quedé segunda y en la segunda quedé cuarta, siguiendo esta serie lógica, 2 – 4, en la compe del sábado quedaré o sexta u octava (2-4-6 o 2-4-8). A menos de que se trate de una serie numérica más compleja, (cosa que dudo, porque la vida es muy simple) estaré en lo cierto… pero dejémoslo aquí que creo que ya he perdido suficiente el tiempo y el juicio por hoy.

lunes, 10 de septiembre de 2012

Caracoles en les Avellanes


Se faran caragols dijo alguien con un optimista acento de Lleida mientras la lluvia hacía parar la competición la noche del sábado. La tormenta fue corta pero lo suficientemente intensa como para posponer las finales del Desplomat 2012 a la mañana siguiente.

Finales en un domingo soleado y Andrea perseguida por un apuesto aunque desconocido paparazzi.
Entre las chicas la más fuerte fue Berta encadenando sin perdón todos los bloques, seguida de Eileen y Andrea. De tíos ganó Carlitos, que iba flotando y celebrando los encadenes haciendo el ganso -qué raro en él, tan serio-, segundo Marco y tercero el local Christian, que arrancó numerosas ovaciones del público. Yo no sé si quedé cuarta o quinta, lo que sí quedé es hecha polvo.
Ahí estoy, agarrándome a un ojo en un volúmen con forma de cara de Bélmez, qué miedito.
Forcejeando con Leo -que me tira del pelo porque echa en falta a alguien y se enfada-, Andrea, Berta y Neula.
En cualquier caso, la competición fue un éxito: más de 200 inscritos, bloques espectaculares, finales emocionantes, amigos por doquier y una comida popular hecha con mucho cariño además de una constante atención en materia alimenticia a los competidores (nos dejaron una pata de jamón en custodia compartida, no digo más). Tengo la sensación de que el pueblo se volcó en la competición, había muchos voluntarios y todos de buen humor y, eso, es muy difícil de conseguir. Así que no me enrollo más (efectivamente, agujetas de por medio), simplemente agradecer el esfuerzo y dedicación a los que organizan este macro-evento.  
 
No hay nada mejor para celebrar los encadenes que hacer la Gárgola.