sábado, 29 de enero de 2011

Montserrat con nata

Menuda tormenta la que cayó ayer por aquí, por no hablar del frío de la semana anterior (el cambio climático está insoportable). Cuando me fui a dormir ya daba por perdido el día de hoy pero esta mañana ha amanecido radiante y nos hemos ido a Montserrat. Al irnos acercando al emblemático macizo nos hemos dado cuenta de que había nevado. Y eso me mola: Montserrat coronado de nieve recuerda a un flan con nata y de ahí que me guste tanto (Montserrat nevado…y el flan con nata pues también).
Así que hemos empezado a andar con muy buen ánimo y mejor apetito los cuales han ido in crescendo después de encadenar Ben Petat, un 8a que otrora fue 7c+ contundente. Tras un raro episodio de taladro inquieto, que no quiero contar por no saber a ciencia cierta, subieron la reunión unos metros y ya nadie duda de su dificultad (o al menos yo no). El caso es que allí hemos coincidido con Julia y con el fanático de Oriol (Tranki) que ha secado a conciencia los cantos mojados y me ha hecho un flash clave para encontrar los pies de la sección dura. ¡Una cerveza para el caballero!

Recordando movimientos al sol en l'Agulla del Senglar. Corazón en la reunión de la Ben Petat (jodó, qué romántica soy) y la nieve al fondo.

miércoles, 12 de enero de 2011

Conglomerado espiritual

La tarde del último día de mis vacaciones navideñas marchaba sola de l'Agulla del Senglar. Después de tantas jornadas escalando con gente y sitios distintos me apetecía hacer balance mientras caminaba hacia el coche entre el romero y el tomillo. Tenía un punto emotivo ese momento; mis ojos se humedecieron estimulados por la belleza de Montserrat al atardecer y por el peso de la mochila sobre mis contracturas. Me esperaban 45 minutos de reflexión, de mudos agradecimientos a la cantidad de amigos que he (re)descubierto, de contemplación paisajístico-geológica y, si me apuráis, de exaltación de la vida.

Montserrat, hermosura sin parangón. Yo misma inmortalizada por Luichi en El Vianant (7c+), Vermell del Xincarró.

El plan de andar por tal paraje y de pensar en tales temas –¡a la vez! soy mujer- se me antojaba como algo sumamente enriquecedor y me regodeaba con la perspectiva de un retorno a casa tan profundo y guay. A los pocos minutos de andar ya había honrado interiormente a todas mis amistades, ya había admirado los pináculos montserratinos y rememorado su génesis, ya había olido el aroma de las plantas mediterráneas al frotarlas en mis manos, ya había saludado dos cabras, ya me había quitado la chaqueta y ya me estaba despistando del programa inicial. El resto del camino lo pasé recordando obsesivamente todos los pasos de la última vía que acababa de probar y rumiaba lo que merendaría al llegar a casa. Cinco largos minutos de misticismo existencial para dar paso a cuarenta cortos minutos de intrascendencia. Así es la vida.

lunes, 3 de enero de 2011

Un fin de año jodidamente bueno

No teníamos tele ni sintonizábamos emisora de radio alguna y, por ende, tampoco hubo elección. Esteve se encargó de darnos las campanadas al mismo tiempo que tomaba las uvas (los otros tres presentes somos demasiado finos como para hablar con la boca llena). Decía el bendito, en plan maestro de ceremonias, dong, dong, dong...y así hasta veinte o más dongs. Al chico le gustan las uvas, ¿para qué conformarse con una docena pudiendo comer el doble? La arraigada tradición de las doce campanadas al carajo. El resto, unos por la risa y otros por el excedente de grano en boca, casi morimos atragantados –momento peligroso anual donde los haya, me apuesto uno de los grandes a que ahí hay un jodido pico de mortalidad-

Lo de jodido no lo digo por decir, veréis. Esta jerga de personaje matón del Tarantino es la que usé sin darme cuenta al, casi, caer en cada uno de los tres movimientos difíciles finales de un octavo de Montserrat (Somni diabòlic, 8a). Aun no sé cómo me aferré a la roca que surca esa vía en los últimos estertores del año –peazo rapsoda soy- mientras me decía cosas muy feas a mí misma para sacar la rabia, todo ello tan inconscientemente que al llegar al canto salvador estaba perpleja –rapsoda y poseída, lo que me faltaba-. Un buen final de año, sin duda.


Noche de Fin de Año, fiesta, descontrol, bacanal y desfase total. Y lo segundo no son cagaditas de cabra sino catànies, los dulces perfectos típicos de Vilafranca del Penedès.

Pero un mejor inicio. En los albores de este nuevo año, puedo presumir de haberlo inaugurado escalando, como manda la Ley (la mía, claro). El día uno en Terradets con Lluiset, que encadena su primer 7c+ (é una mujé digna de admirá), e Ignasi, que apretó de lo lindo. La menda encadenó Primera línea, un octavo venido a menos en cuanto a grado, 7c+, y adherencia pero no en cuanto a elegancia, o sea, igual que un Ferrero Rocher. Y el día dos lo pasé escalando y cotorreando, perdón, argumentando acerca de temas trascendentales con Anna en Santa Linya. Eso sí es empezar bien el año y no los cotillones de dos días de resaca, y no miro a nadie…

lunes, 20 de diciembre de 2010

Original a rabiar

De original no tiene nada, pero me sentiría mal por no hacerlo así que...


Y, por favor, como decía aquel: Amaos los unos 'sobre' los otros.

lunes, 13 de diciembre de 2010

Vaca sin cencerro

Así voy yo, por la ruta de la trashumancia roquera, donde me lleven mis pastores adoptivos que, solo con soportarme, ya hacen mucho. Por eso mismo, no exijo a donde quiero escalar, soy como una compresa: fina, segura y adaptable perfectamente a cualquier... plan (pensabais que iba a poner "bragas" como en el post anterior, eh? pues no, me niego otra vez).
Evidentemente, ir de un lado para otro no es el mejor método para triunfar encadenando vías, pero sí es el mejor método para triunfar dejando proyectos. Eso sí, estoy probando un montón de rutas nuevas y tengo que espabilar más:
  • Cargo mi propia cuerda (aquí va un "ooooh" de admiración)
  • Llevo mi comida y mi agua (bueno...la comida siempre la llevaba yo, hay cosas que no se pueden dejar en manos ajenas con los tiempos de crisis que corren)
  • Monto mis proyectos (esto también lo hacía antes, pero queda bien decirlo y, realmente, la mayoría de vías las encuentro montadas)
  • Escalo más rápido (cosa bastante tonta, lo sé, pero me sabe mal que tengan que estar mucho rato asegurando cuando soy yo la infiltrada en un grupo, y más si es impar)
En resumen, soy una escaladora emancipada, cosa que necesitaba, pues me tenían muy consentida.

La verdad es que últimamente he disfrutado de sesiones fanáticas: en Margalef probando (y encadenando) Maligna (7c+) en les Espadelles y, bajo consejo de Angie, Laura, un 8a increible en el Balcó de l'Ermita; en Siurana gastando yemas, en un mano a mano con Lluiset, en el paso de la clásica y dura La Punyetera (7c+); y, en Montserrat, peleándome con El Somni diabòlic, 8a típico de l'Agulla del Senglar, vía que me está quitando el sueño desde que la probé porque me ha robado el corazón y no sé cuando volveré a ella (me namorao).

Y ahora os voy a presentar a Mis queridos comilones:

Ignasi en Beta de boira (7a) de les Espadelles, es como un hermano (es más, yo diría que lo es), siempre dispuesto a comer pipas, cacahuetes y pistachos (y con cáscara, el angelito, doy fe); Lluiset, pensativo en Siurana acerca de qué comer: ¿madalenas, plátanos o pa amb tomàquet? seguramente de todo ello y mucho; Neula, ¿hace falta que añada algo más acerca de su proverbial apetito?

Angie, escalando en Laura (8a), diría que es la tía que zampa más de este mundo (y no hay ironía en el comentario, me quedo pasmada viéndola comer), es una verdadera lima.

lunes, 29 de noviembre de 2010

Sexo, drogas y rock&rock

¿No me digáis que el título del post no mola? De original tiene poco, pero seguro que es efectivo captando visitas, viciosillos.
El problema es el mismo que tienen ahora los políticos, ver cómo justifico mi grandilocuencia...

Rock&Rock
Santa Linya el sábado y Santa Linya el domingo, peazo cueva en peligro de extinción donde me peleé, entre otras vías, con el 7b+ más duro que he probado en mi vida: columna kalymna. Recotación ya y palmaditas en el hombro el día que la haga, si es que llega.

Uno de Reus en el 8a Pegue nocturno (y también le costó más el 7b+ que el 8a. Tenía que decirlo, perdón)

Drogas
Síntomas: Ojos rojos, descoordinación, alegre cabeceo a lo Bob Marley, empanamiento generalizado y, si pudiese, risa floja.
Diagnóstico: Mi perra se ha comido un porro.

Esta es la hipótesis más plausible para explicar lo que le pasó ayer a la buena de Neula en Santa Linya. Pero, ¿cómo? ¿de dónde lo ha sacado? ¿es que acaso fumaban los neandertales de la cueva y aun hay provisiones enterradas? Son las preguntas que me hago ante el sano colectivo escalador, que como todos sabemos, es incapaz de agarrar ni un cigarrito de chocolate (de cacao, mentes perversas, de cacao).
Pero no os preocupéis más, para alegría de todos hoy el can ya estaba en su estado hambriento y nervioso habitual.

Sexo
Quien dice sexo dice promiscuidad (no cuela, lo sé, pero también suena interesante, ¿no?). Ha llegado un momento en que mi poco celoso compañero de fatigas me ha pedido que le ponga los cuernos, que le sea infiel, que me vaya con otros, que él tiene tareas que realizar: "ve en paz, querida". Pues yo, indecisa y tímida como soy, me he dedicado a quedar con lo mejorcito y lo peorcito de nuestras tierras para escalar (ya, menuda decepción para los menos avispados, me refería a adulterio en la roca, ¿qué os creíais? esto no es Falcon Crest). Y así, entre delicados bous y fortachonas bouas he cambiado constantemente de gri-gri como quien cambia de... canal (y no pienso poner "... bragas", es muy vulgar y me estoy quitando).

La de Sant Boi en Irak atack, 8a+ a bloque.

lunes, 15 de noviembre de 2010

La última copa

Otra crónica más de las tropecientas que están inundando la red desde que terminó la Copa de España de Escalada 2010. Seré breve para no empachar al personal y hablaré de mí exclusivamente, porque del resto ya sabéis bastante (lo que tiene que inventar una para poder mimar al ego).

Helena, los bous de Berga -tito, estos chavalines cada día están más guapos, ¿a quién habrán salido?, cuidao!- y yo.
Foto: Catx


El resfriado y el cansancio del entreno son las mejores excusas que se me ocurren para defender mi sexta plaza en esta competición y en la clasificación general de la Copa 2010. La verdad es que no debería haber dicho lo anterior (pues bórralo, diréis) pero me gusta explicar lo que en algún momento me sobrevuela la azotea, aunque sea estúpido. Mejor que me deje de divagar –prometí ser breve- y valore lo positivo de esta competición, de la cual, dicho sea de paso, he quedado contenta. La alegría me la da el haber encadenado la vía de clasificatoria y, me pongo cursi , el reencuentro con las amiguitas (y con los mozos también, que no se me ofenda ninguno).

Contenta de verdad al llegar al Top.

La copa ya acabó pero algunos insistieron en continuar aferrados a ella tras la competición. Aunque, como dice Helena, eso es otra historia…Y no la mía, precisamente, yo me despedí a la francesa de los “copistas” para dormir unas pocas horas e ir a escalar –llamémoslo así- el domingo a Siurana.


lunes, 8 de noviembre de 2010

Dulce castigo

Te vas a morir de gusto le decía a Esteve mientras me perseguía con interés. Y no, no le estaba insinuando un masaje con final feliz, ni tampoco me refería a un postre a base de chocolate. Captada su atención, más por lo que tenía entre manos que por lo que le decía, empecé a recitar: 7b, 7c+, 8a, 8a+, 8a, 7c+, 8b, 8a, 7b+, 8a+, 8a... Los grados de un sector al que tenemos muchas ganas de ir y del cual, por fin, ya tenemos reseñas. Y entonces fue cuando el tío me quitó la guía de entre las manos y pasó a hacerme caso omiso. Ya iba a desenfundar el cuchillo jamonero cuando Esteve me mostró otro sector que me dejó primero embobada y luego mordiéndome los codos, pensando en la suerte de vivir tan cerca del meollo, en el poco tiempo que tenemos para escalar y en lo mucho que nos queda por trepar.
Todo este estrés es gentileza de Pete O'Donovan y Dani Andrada, los padres de una nueva guía de escaladas en Lleida.


Cambiando de tercio, este finde hemos escalado en Margalef, donde mi acuático cuerpo (tras 4 sesiones de piscina ya puedo decir que nado como pez fuera del agua, lo cual es un avance, por lo de pez) empieza a acusar tanta actividad dentro y fuera del agua, o dicho de otro modo, he aquí la resaca del dulce vino del entreno*.

La Essau escupiéndome en la cara de nuevo. Foto: Laura Serra, intrépida reportera.

*Nota para amaltea: ¿Lo ves? las mariposas de Nabo, Vladi para ti, me están trastocando.

lunes, 25 de octubre de 2010

En medio hostil

Está claro que mi entrenador quiere deshacerse de mí y, desgraciadamente, sí sabe cómo. "30 piscinas" me mandó nadar el otro día. Algo, para la mayoría de vosotros, nada fuera de lo normal, "poca cosa" diréis. Un gran reto para mí. Un reto cabrón, puntualizo, sobre todo para alguien que en su vida ha nadado una sola piscina. Eh, no me miréis así, no es culpa mía, mi madre prefirió apuntarme a ballet en vez de llevarme a la piscina; en la escuela del pueblo jamás nos dieron clases de natación y, en verano, íbamos a la montaña donde, como mucho, metía los pies en el río. Mi jocoso destino ha sido de secano hasta ahora y, por eso, en las piscinas, lo máximo que he hecho ha sido pasear el bikini arriba y abajo, tomar el sol y bucear: no tengo ni idea de nadar (a menos que desplazarse por el agua como un perrito cuente como un estilo de natación). Como consecuencia, o efecto de ello, el medio acuático nunca me ha inspirado demasiada confianza.

Hoy no tengo material gráfico propio, lo siento de corazón, por eso cuelgo un par de cosillas que tenía en mente hace un tiempo. Esta me encanta: prohibido el paso, los infractores serán disparados, los supervivientes serán disparados de nuevo.

Total, que tras la orden de nadar pensé "veamos, yo sé que flotar, floto, así que la opción de ahogarme no la barajo como la más probable", de manera que decidí tomármelo como un desafío más. Me fui al Decathlon a comprar todo lo necesario para no llamar la atención en una piscina y, al día siguiente me lancé de cabeza al agua (bueno, es un decir... como evidentemente habréis deducido no sé tirarme de cabeza, así que entré sentada).

Vaya, ya estoy en el agua, 28ºC dice en el cartel. La primera piscina la cruzo a braza que es lo más parecido a bucear y, cuando llego al otro lado me percato de que será duro. La segunda pruebo con el crol -inciso: sé los nombres de los estilos y tengo "cierta" noción de cómo ejecutarlos gracias a la sabiduría popular y a las tardes de sofá viendo las olimpiadas, a partir de ahí afirmo que "nado en el desconocimiento"-. Me pregunto extrañada cómo pueden los nadadores respirar por un lado con el agua a ras de boca sin tragar ese líquido clorado. Con estos pensamientos tan básicos me paro jadeante en el borde, mirando a mí alrededor con la esperanza de pasar desapercibida. Tres de los cinco socorristas (tanta vigilancia me escama, yo creo que alguien dio la voz de alarma horas antes) me están observando de mala gana mientras yo disimulo recolocándome esas ventosas succionadoras de ojos mal llamadas gafas de natación. Qué vergüenza, qué ridículo, y sin embargo... ¡me lo estoy pasando pipa! Soy tan novata y tan torpe que cada nueva piscina que recorro es un éxito flagrante.

Esto de nadar por primera vez fue todo un aprendizaje en muchos sentidos, nunca hubiese imaginado que una piscina pudiese estar tan concurrida. Había un montón de fauna acuática: niños del demonio en pleno cursillo con monitores y papás mirando atentamente, la jauría de socorristas (¿de verdad siempre hay tantos socorristas?), un tío limpiando el suelo con agua a presión, un grupo de abueletes con sus acompañantes haciendo ejercicios con tubos plásticos de colores y varias señoras de mediana edad nadando en el carril de al lado y adelantándome sin compasión todo el rato. Hubo un momento, entre chupito y chupito de cloro, en que pensé que todos me miraban y, no con buenos ojos, precisamente.

La cuestión es que esta semana me tocan 40 piscinas, así que volveré, pero más preparada todavía, si cabe, pues una amiga me ha contado cómo debo nadar y la he estado escuchando muy atentamente y también he mirado videos en internet (de natación, no seáis guarrillos)...
Amigos, si no vuelvo a escribir por aquí ya sabéis por qué, glups.

Vaya...con un socorrista así es de ley ahogarse (tenía el capricho de poner a James -yo le llamo así, ¿qué pasa?- aquí aunque no venga a cuento)

lunes, 11 de octubre de 2010

Callos y callas

Situación insólita la de este finde en Margalef donde nos hemos reencontrado con amigos y bidedos. Escalando en Cova Boix (aka Cova Soleiada) el sábado me percaté que del puñado de escaladores que había, las que más apretamos fuimos tres chicas: Angie y yo en un mano a mano con una vía de chorreras y agujeros (sí, Esteve, tú y un japonés también la sobabais pero con menos salero y, además, me estropea el post decirlo así que escondo el dato, como los políticos) y Helena entretenida con sus rutones.
Espero ilusionada que alguien diga "claro, es que en Margalef las vías son para chicas" para responder "¿por qué no te callas?" o, mejor, que todas las vías duras -pongamos de 8c para arriba- las han encadenado tantos tíos como en cualquier otro lugar, y, digo yo que si fuese ideal para chicas, los machos no habrían hecho tanta vía difícil... Que sí, que hay presa pequeña, pero bloqueos igual de largos. No hay excusa.
Lo que venía a deciros es que cada vez hay más chicas con callos en las manos, y, ¿no es bonito eso a la vez que paritario? Ya lo véis, hoy estoy políticamente correcta/o, qué horror/a.

Angie, nuestra rubia favorita después de la Amstel (vaya, creo que eso no debe ser demasiado políticamente correcto) , forjando el callo en Essaú directa (8a+).

A mí se me arrancaron varias duricias en esa vía destructora.

martes, 5 de octubre de 2010

Campeonatos

Otro Campionat de Catalunya con idéntico resultado al año anterior (y al anterior, y al anterior, y, creo, al anterior): Subcampeona. Y, en pleno arrebato comunicativo, os diré más: monótonos resultados pero alegre competición.

Campionat de Catalunya de Dificultat 2010. Sant Cugat. Foto: Max Pedraza

Helena (la campeona por n año consecutivo) explica el evento con más dedicación que yo en su blog, será porque la jodía no tiene tantas agujetas...

Campionat de Catalunya de Bloc 2010. Reus. Foto: Helena Alemán (el estilo Andy Warhol es para sacar un poco de originalidad entre tanta repetitividad).

Y ya está, se acabaron las competiciones catalanas para el año 2010 y solo falta una prueba para que terminen también las españolas. La sensación de fin de temporada se materializa no solo en el Corte Inglés sino además en las ganas de volver a entrenar para empezar la siguiente con más bloqueo braquial. Me voy a encomendar a San Güllich, a ver si este año consigo acabar algún entreno, porque mis buenas intenciones iniciales siempre acaban en perezosos escaqueos. Ya veremos.

lunes, 27 de septiembre de 2010

Hablando en plata

Últimamente nos ha dado por cachondearnos, diciendo paridas, cuando estamos en los reposos de las vías o cuando caemos. Quizás por eso, ahora nos fijamos más en lo que dice la gente cuando escala. Y, oye, la de perlas que se escuchan en los sectores.
Hace unos meses, escalando en Calders, unos manresanos nos brindaron la divertida expresión "vaig al llímit" (voy al límite, pero con elle inicial, lo cual le da una sonoridad rústica que nos entusiasma). A partir de ahí no hemos dejado de decir la gilipollez esta, habitualmente en los reposos para entretenernos, pero la hemos llegado a recitar en medio de algún paso duro, jadeantes y jugándonos gratuitamente el encadene: vaig al putu llímit!

Hemos podido escalar "al llimit" en Rodellar. Vías mojadas sí, pero también las había secas -menos mal-. Aquí Esteve oteando el húmedo panorama.

Es una lástima que los escaladores no nos dediquemos más a enriquecer nuestro vocabulario y ser más originales en el momento de quejarnos. Por ejemplo, nuestros aburridos vecinos galos, siempre dicen lo mismo "putaaaaaaaaaaaaaaain!" (el siempre tan recordado gremio de las meretrices), igual que los poco novedosos anglosajones, que están todo el día con el "fuck" en la boca (y, más de uno, en la mente). Pero lo que nos ha llamado más la atención estos últimos días es el "kurva, kurva, kurvaaaa!!!" que espetan los checos motivados por una caída. Esteve tenía claro que "kurva" era puta pero yo me negaba a aceptar tal malsonante palabra procedente de alguien tan educado como puede ser un checo (ahí va mi lógica difusa: el único checo que conozco es Kafka; Kafka era culto; alguien culto es educado, ergo, todos los checos son educados).
Finalmente, ayer resolvimos el misterio cuando un checo enfadado gritaba "kurva" hasta la saciedad y yo, hablando sola, repetía en tono burlón "kurva, kurva". Al momento, oigo risas, era el asegurador. Es lo que sucede en Rodellar, que ves a alguien caer y, como desploma tanto, puedes no atinar con la ubicación del asegurador. Y, ese, lo tenía al lado. La ocasión la pintaban calva para enterarnos por fin del significado de "kurva": el checo nos desveló el significado de la palabreja dándole la razón a Esteve -momento de rabia-. Y yo pensando que quería decir "jolines", "recórcholis" o, si me apuráis, "mecachis", si es que maleducados los hay en todas partes, hay que joderse.
Coliseum, un 8a seco, o casi, que pude encadenar. Vía clásica de 40m de continuidad, qué larga y cuánto lactato por los brazos (y, sino, que se lo cuenten al checo del kurva-kurva, que no paraba de caer).

PD. Dado el gran apoyo mostrado con el affaire de la Mal de amores, me siento feliz de informaros que la encadené y estoy segura que parte del éxito es gracias a vuestros ánimos y confianza. Si es que ¡sois más majos que un checo! Eso sí, pensé que no la haría porque nada más volver a probarla vi que se había roto un pie clave en el paso duro (de verdad, qué mala pata, encuentro la secuencia ideal con un pie derecho clave y va y se rompe el izquierdo). Lo solventé apretando más, pero creo que para los que usábamos ese pie (los que medimos de 1,69 cm para abajo) el paso queda más duro.

martes, 21 de septiembre de 2010

Mi mal y nuestro bien

Llorar no es algo que practique habitualmente aunque si os he de ser sincera, recuerdo perfectamente la última vez que lo hice. Fue hace exactamente dos domingos, tras caer insistentemente en el paso de la Mal de amores (8a+ desplomado a rabiar en Rodellar que me tiene loca). El maldito movimiento me había salido el día antes y en ese momento me veía incapaz de alcanzar el bidedo asqueroso. Cada vez que lo intentaba de nuevo lo hacía peor, quizás estaba cansada, quizás me estaba colocando mal o quizás era un castigo divino, el caso es que llegó un momento en que caí por enésima vez y rompí a llorar amargamente.
A terra!” grité, y me quedé en el suelo hecha un ovillo llorando de pura rabia al mismo tiempo que clamaba soledad con un bramido de mala leche nada apropiado para tales llantos y que asustó hasta a Neula: "No em diguis res!". Diré que estábamos solos en el sector (mi decoroso orgullo me prohíbe estrictamente llorar en público) sino me hubiese tragado la estúpida rabieta en forma de ira contenida, lo cual es mucho peor pues favorece las úlceras y el cutis apagado -Dios me libre-.


Y es que no hay nada que me fastidie más que un paso que no sale, algo parecido me pasó cuando probaba Època Negra (8a de Montgrony). Cuando caigo por cansancio, error o resbalón me da igual, no me enfado, “ya la haré” pienso, pero si un paso que veo posible para mis capacidades no lo puedo realizar, me da un cortocircuito y me siento la peor escaladora del mundo. Rarezas de una.

Si aun no habéis huido tras esta parrafada tan dramática os felicito (bendito aburrimiento) y os invito a continuar, pues ahora voy a lanzar una declaración de principios que, sin demasiado esfuerzo, será menos aburrida que lo anterior (lo cual no asegura el entretenimiento).

Seré directa: 8a.nu me encanta. Mucha gente se queja de esta página: que si fulanito lo decota todo pa' fardar, que si menganito se las apunta todas más duras para puntuar, que si este ha puesto aquello, que si aquella ha puesto esto y un largo etcétera de insidiosos comentarios que seguro yo también he hecho más de una vez (pero yo estoy dentro, así que tengo un pase; peor me parecen los que rajan y no están apuntados pero entran a cotillear).
Creo que 8a.nu tiene muchas más cosas positivas que negativas, y como hoy ya me he excedido en lo segundo, pasaré a intentar convenceros de las bondades de esta página:

8a.nu es una base de datos de vías de escalada a nivel mundial. Puedes tener tu propio scorecard o simplemente apuntarte las vías fuera del ranking, como hace el tímido de Esteve, hasta hay gente que se ha inventado un país o usan seudónimo y son casi indetectables -pero su información es igual de útil a nivel estadístico-. Puedes consultar qué vías son las mejores o las más hechas en un sector a parte de otros datos de gran provecho (mejor época, grado predominante, fotos, etc.). Y, todo esto, gratis. Lo diré otra vez: GRATIS.

Es mejor la información gratuita de una mayoría que la información de pago de una minoría. (aunque no sería el caso de las guías de escalada, pues muchas son hechas por equipadores y vale la pena comprarlas). Y cuantos más seamos más información y de más calidad será. Es como los programas de código abierto o como wikipedia, es una manera de pensar y de hacer que nos beneficia a todos si se colabora honradamente.

Ah, qué alivio, ya vuelvo a estar en armonía con el cosmos o, como mínimo, con las cabras de Rodellar.

martes, 7 de septiembre de 2010

Cambio de ritmo

Pasarse tres semanas escalando dos días seguidos y descansando uno es algo adictivo, por eso, si se rompe este ritmo, es probable que te ataque el síndrome de abstinencia. Y yo he roto el ritmo, qué remedio. Del alegre Rock&Roll vacacional 2/1 pasamos al lento adagio laboral 2/5: dos días de escalada, cinco de reposo. No incidiré más en lo poco que deseo ahora mismo descansar cinco días consecutivos porque me pondría a llorar y a gritar y a cometer actos inmorales y, seguramente, hasta ilegales lo cual me llevaría injustamente a un ingreso en el trullo (2 años mínimo sin la condicional y eso alegando enajenación mental transitoria), donde, que yo sepa, aun no hay buenos sectores para escalar.

Pasemos página y centrémonos en algo que distraiga nuestras mentes, o por lo menos la mía (permitidme ser egoísta, pero es cuestión de supervivencia). Los fines de semana pueden cundir más si no se ha tocado roca durante cinco días -a quién quiero engañar...-. Por ejemplo, antes de irnos de vacaciones el bueno de Pete O'Donovan nos retrató en Alòs de Balaguer con motivo de una nueva guía de escalada en Lleida, muy necesaria, por cierto, que saldrá en breve.

Balcó del Segre: L'Ordre del Fènix (8a) i Préssec en el Kneebar (8a+), Marieta y Esteve respectivamente.

Ese finde escalamos muy motivados después de currar durante toda la semana, y es eso lo que juega en favor de todos nosotros. Los amigos australianos, mientras estaban disfrutando su año sabático (ya acabó, qué penita me dan), nos lo decían: vosotros venís con muchas más ganas de escalar que nosotros. Así que, aprovechemos esta recarga de energía (positiva o no) que se acumula entre semana para compensar la pérdida de fluidez escalando que se gana con la asiduidad diaria a la roca. Quien no se consuela es porque no quiere.

Y, para acabar, me regodeo gratamente rememorando la competición del sábado en Sant Cugat (Campionat de Catalunya d'escalda de dificultat) más que por mi actuación, que fue buena, por los ánimos de mis padres y mis amigas Rosa y Natàlia que me hicieron sentir muy afortunada al venir a verme (sus quiero con locura).

Con los codos mirando a Cuenca y a punto de palmarla (competitivamente hablando, claro).

Organización impecable y buen ambiente con el añadido de poder escoger la música para el momento de competir, como ya se hizo exitosamente el año pasado. Aquí hay un vídeo de la TV Sant Cugat con las finales y los resultados, para nada sorprendentes, son estos.

Eugènia N. huyendo de la sombra en la final.