martes, 7 de septiembre de 2010

Cambio de ritmo

Pasarse tres semanas escalando dos días seguidos y descansando uno es algo adictivo, por eso, si se rompe este ritmo, es probable que te ataque el síndrome de abstinencia. Y yo he roto el ritmo, qué remedio. Del alegre Rock&Roll vacacional 2/1 pasamos al lento adagio laboral 2/5: dos días de escalada, cinco de reposo. No incidiré más en lo poco que deseo ahora mismo descansar cinco días consecutivos porque me pondría a llorar y a gritar y a cometer actos inmorales y, seguramente, hasta ilegales lo cual me llevaría injustamente a un ingreso en el trullo (2 años mínimo sin la condicional y eso alegando enajenación mental transitoria), donde, que yo sepa, aun no hay buenos sectores para escalar.

Pasemos página y centrémonos en algo que distraiga nuestras mentes, o por lo menos la mía (permitidme ser egoísta, pero es cuestión de supervivencia). Los fines de semana pueden cundir más si no se ha tocado roca durante cinco días -a quién quiero engañar...-. Por ejemplo, antes de irnos de vacaciones el bueno de Pete O'Donovan nos retrató en Alòs de Balaguer con motivo de una nueva guía de escalada en Lleida, muy necesaria, por cierto, que saldrá en breve.

Balcó del Segre: L'Ordre del Fènix (8a) i Préssec en el Kneebar (8a+), Marieta y Esteve respectivamente.

Ese finde escalamos muy motivados después de currar durante toda la semana, y es eso lo que juega en favor de todos nosotros. Los amigos australianos, mientras estaban disfrutando su año sabático (ya acabó, qué penita me dan), nos lo decían: vosotros venís con muchas más ganas de escalar que nosotros. Así que, aprovechemos esta recarga de energía (positiva o no) que se acumula entre semana para compensar la pérdida de fluidez escalando que se gana con la asiduidad diaria a la roca. Quien no se consuela es porque no quiere.

Y, para acabar, me regodeo gratamente rememorando la competición del sábado en Sant Cugat (Campionat de Catalunya d'escalda de dificultat) más que por mi actuación, que fue buena, por los ánimos de mis padres y mis amigas Rosa y Natàlia que me hicieron sentir muy afortunada al venir a verme (sus quiero con locura).

Con los codos mirando a Cuenca y a punto de palmarla (competitivamente hablando, claro).

Organización impecable y buen ambiente con el añadido de poder escoger la música para el momento de competir, como ya se hizo exitosamente el año pasado. Aquí hay un vídeo de la TV Sant Cugat con las finales y los resultados, para nada sorprendentes, son estos.

Eugènia N. huyendo de la sombra en la final.

jueves, 2 de septiembre de 2010

La danza del sable

Siempre que pienso en La danza del sable me vienen a la cabeza dos cosas: la divertida canción de La Trinca acerca del infructuoso golpe de estado del 81 y, la desternillante escena de la peli Uno, dos, tres de Billy Wilder donde la secretaria alemana baila descalza al son de la música atizando con el cinturón a los tres rusos cada vez más embobados y menos comunistas que quieren hacerse con la receta de la Coca-cola. Y es que, esta composición de Khachaturian (con un nombre así nadie esperaba menos de él), evoca a la sorpresa y al cambio repentino.

Salimos de casa, hará ya cuatro semanas, con la intención de escalar sosegadamente por el País Vasco, pero La danza del sable nos poseyó y, como si de una maldición se tratara, fuimos
incapaces de permanecer más de tres o cuatro días escalando en el mismo sector.
Nuestros maltrechos muslos y doloridas rodillas dan fe de que hemos empotrado cansina pero gustosamente en chorreras y, así, nuestra libreta de escaladas ha engordado un poco más con los encadenes conseguidos.

Ah, qué tez tan saludable tenía entonces, cuando estaba de vacaciones...

Se acabaron las vacaciones pero, emulando a la realeza, nos llena de orgullo y satisfacción el haberlo pasado tan bien (sensaciones que se han evaporado como por arte de birli birloque tras el primer día de curro, argh). En el recuerdo quedan los buenos momentos en la roca pero también las charlas a pie de vía, las cervezas en la autocaravana y las infusiones acompañadas de chocolate hasta altas horas con los amigos que hemos ido encontrando.
Las escuelas que hemos visitado han sido la mayoría una novedad para nosotros, y es que estamos muy poco viajados. La ruta fue más o menos como sigue:

Tres Ponts: sí, otra vez. Comprendednos, era viernes, habíamos trabajado por la mañana y nos moríamos por escalar algo así que ¿qué mejor plan que empezar por algo cercano y conocido en vez de conducir toda la tarde? –claro, condujimos por la noche, que no se qué es peor-
San Martín: delicioso sector de chorreras y agujeros cercano a Huesca donde el calor nos echó a patadas el tercer día.
Valdegobía: fresco y bucólico se nos antojo demasiado asequible para nuestro nivel de patosura. Algo fallaba con tanto encadene y nos las piramos al tercer día. No os perdáis una visita a la Torre Varona, juro que es de las cosas más curiosas que he vivido; el guía (descendiente de todos los nobles Varona), es de una singularidad inusitada y posee un ego raramente alcanzable por la media.
Oñati: el del mazo nos esperaba aquí. Algunas vías muy buenas y todas muy duras. Al cuarto día, por la mañana, tras escalar solo yo y solo una vía (Mamba, 8a) y encadenar –seguramente gracias a Dios y a todos los Varona que están casi al mismo nivel de poderío- nos piramos para escalar al siguiente sector por la tarde.
Rumenes: es el Kalymnos cántabro en el Desfiladero de la Hermida. Las chorreras gigantes, los mocos gigantes, los alejes gigantes y las arañas gigantes nos empequeñecieron lo suficiente para que nos largásemos con el cuento a otra parte.
Cicera: Otro sector del Desfiladero de la Hermida, perdón, EL SECTOR, con mayúsculas. Estuvimos cuatro días entretenidos descubriendo las maravillosas chorreras y placas calcáreas de la escuela.
Rodellar: finalmente, la atracción fatal de Rodellar nos sedujo de nuevo desde la lejanía y, ola de calor mediante, nos desplazamos hasta allí para rematar las vacaciones.


Esteve escalando en Botanics (8b+/b/-// perdón, es que con tanta barra me lío)

martes, 3 de agosto de 2010

3 P

Antes de irme definitivamente de vacaciones -joer, es el tercer post que escribo despidiéndome, empiezo a preocuparme- quiero dar cuatro pinceladas acerca de un sector cercano a Organyà que nos ha tenido bastante entretenidos los últimos fines de semana y con el cual me siento en deuda: Tres Ponts. Allí hemos podido escalar vías larguísimas de séptimo y octavo grado con una temperatura más o menos aceptable. Es una escuela espléndida equipada por los, más espléndidos aun, Manresanos.
Lo bueno y lo malo del sector tienen el mismo origen: el sitio se halla por encima de un ruidoso Segre a modo de congosto donde el aire sopla constantemente. En Tres Ponts dependes absolutamente de la brisa: si es cálida va a parecerte como un chorro de aire acondicionado -sí, pero de la parte exterior donde sale el aire caliente a chorro -. Este viento permanente y la cercanía al río también hacen que a cierta altura no oigas absolutamente nada más que tu respiración agitada (allí siempre es agitada) y que debas comunicarte a grito pelado con los de abajo. Pero son molestias menores que quedan arrinconadas al lado de la calidad de las vías. La mejor época es primavera y otoño, pudiéndose escalar tranquilamente en verano (sombra a partir de mediodía). Una característica negativa de este sector es que siempre se rompen presas y que la roca se soba rápidamente. No obstante, las placas medias y superiores acostumbran a ser de caliza gris compacta, adherente y consistente.

Paco en Tarragona (7c+).

Para llegar al sector lo más habitual es dejar el coche aparcado al lado del túnel que hay 5 km pasado Organyà dirección Andorra. Para ello hay que salir antes, dirección Montant de Tost, conducir unos centenares de metros y aparcar justo al lado del túnel. Cuidado, a veces abren coches. Pero más cuidado todavía al cruzar la carretera, vigilad porque los coches salen zumbando del túnel -y, obviamente, entran zumbando en él-. Del otro lado sale un sendero que, en 10 minutos, os lleva al sector el cual ya habréis visto desde el puente al cruzar la carretera. Si vais con perros o niños, sabed que hay que cruzar una pequeña pasarela, la cual no tiene dificultad alguna pero es peligrosa, está equipada así que podéis hacer buen uso de ella. Más cosas: las vías son muy largas, sobre todo si os animáis a segundos o terceros largos. Tenedlo en cuenta a la hora de descolgaros.
El sectorcillo Bon combat está al otro lado de la carretera antigua (hay que cruzar la nueva igualmente y andar un centenar de metros por la vieja) y tiene sombra por la mañana. No hay demasiadas vías, algunas están sucias y es un sitio más húmedo.
Reseñas encontraréis en muchos sitios, pero, de momento, me quedo con las de Can Romu (sala de búlder de Manresa).

Y ahí van mis "must", lo que no os deberíais perder por nada del mundo según mi -repito, MI que no TU o SU- criterio:
  • Xorrera (7a), atípica vía de bloque con una tufa protagonista. No es buena para calentar pero está rodeada de sextos perfectos para ello.
  • 7b sin nombre (primer largo; derecha Alt Urgell), perfecta para catar el estilo Tres Ponts -invertido tras invertido- y calentar. Buenísima.
  • Instint Salvatge (7b+), allí donde la naturaleza ha sido generosa con el escalador. Una obra de arte hecha vía aunque a primera vista no lo parezca, como tantas cosas buenas. La mejor del sector.
  • Tarragona (7c+), vía muy disfrutona con sorpresa final. Me encanta.
  • L'alternativa (8a), se ve que se rompió un canto y subió medio grado. Ni idea de cómo era antes, pero ahora es simplemente genial. A quien le sepa a poco, que continúe subiendo el segundo largo (8a+) si dispone de cuerda y se siente capaz de levantarla.

Y, finalmente, un Cheesecake en la plaza de Pons cada vez que se encadene.

domingo, 1 de agosto de 2010

Get Back

Oigo y escucho: Get Back to where you once belonged. Lo cantan los Beatles, y eso, para mi, va a misa. Así que, haciendo caso al estribillo, vuelvo otra vez a las montañas, allí donde todo se originó (en lo que a mi concierne, claro).
El señor que vende bratwursts en la calle central debería recordarme y regalarme una de sus salchichas por mi fidelidad -son seis veces ya-, pero el muy ladino no aparta la vista de la parrilla. Las hordas de japoneses continúan comprando peluches de marmotas. Los recios guías van como si anduviesen un palmo por encima del resto y, caso improbable de hacerlo, mirando a los turistas por encima del hombro. Los balcones exhibiendo sus decoraciones vegetales en plena floración y, los Cuatromiles, siguen desafiantes con sus nieves perpetuas como telón de fondo. Esto es Zermatt y lo peor de todo es que ya no estoy allí.

Fotos a gogo: Ver edelweiss (cuadrante inferior derecho) es casi tan espectacular como el Matterhorn.

Cierto, ya no estoy allí pero estoy de humor vacacional aunque me toque trabajar la semana que viene. En septiembre vuelvo aquí, al blog, de donde ya también pertenezco un poco y no al contrario. Get Back to where you once belonged, sí, de acuerdo, pero de momento: Vacaciones!

martes, 13 de julio de 2010

Evitar la torrefacción

Mis remedios para el combatir el calor son los que siguen:

1. Sólido y frío

1.1) Los congelados: atún salvador
En verano salgo a las 15:00 del trabajo, la hora preferida para los golpes de calor en pleno asfalto. El otro día, antes de pedalear hacia el coche y largarme a casa, paso por el super para comprar atún congelado con la intención de cocinarlo para la cena. Llegando a Francesc Macià (voy hasta zona universitaria) una ráfaga de aire caliente me golpea en la cara y, junto con el sol que pica como una ortiga lozana, mi respiración se torna pesada y un leve mareo me invade. Paso la rotonda y, en el primer semáforo, saco de la bolsa un lomo de atún congelado y me lo plantifico en la frente: el alivio es inmediato. Como no tengo el carné de manipuladora de alimentos me puedo permitir estas guarradas (total, el atún me lo zampo yo).

1.2) Los helados: querido Cheesecake
Más que un remedio es un mal, por no decir una obsesión. Cada año voy en desesperada búsqueda de mi helado favorito: el Cheesecake de Nestle (y para mi no hay otro). Solo lo he comido 4 veces en mi vida pero lo debo haber solicitado 40. Y creo que es por eso que me encanta, porque no está en ningún lado. Haced la prueba y pedidlo, me apuesto uno de los grandes a que no lo tienen. La semana pasada estuve rondando por Martorell de bar en bar buscándolo y, aunque juré no cesar hasta tenerlo (iba camino a casa y salí de la autopista solo para encontrar ESE helado), tuve que desistir y conformarme con un cucurucho cualquiera. Donde sí sé seguro que me pueden vender este maravilloso helado es en el chiringuito de Nestle que hay en la plaza de Pons y, como estos días hemos ido a escalar a Tres Ponts, me he podido dar el gustazo con tal joya hipercalórica.

Un sinsentido, como la vida misma: Cheesecake, Esteve y Paco en Tres Ponts y atún congelado. Aun no le he encontrado relación lógica al asunto (pero no me digáis que no vale la pena ver a esos dos majetes sin camiseta -cierto, eso concretamente no refresca demasiado-).

2. Líquido y fresco

2.1) Las fuentes urbanas: falso pero efectivo sudor
El pragmatismo me posee y la vergüenza me abandona cuando temo por mi salud. Y, siendo hipocondríaca como soy, eso sucede a menudo. Fue ayer mismo cuando, saliendo con la bici por la puerta del curro, mi neurona -la sana-, me recuerda que la autoignición existe, y que, estando media hora pedaleando bajo un sol justiciero, es probable que tal reacción se manifieste en mis propias carnes. Le digo a mi neurona (telepáticamente, pues me da reparo que alguien escuche tan íntimas confesiones) que no se preocupe, que no voy a permitir que una sola célula de mi cuerpo se cueza en barbacoa. Para conseguirlo me remojo en todas y cada una de las fuentes que encuentro camino al coche.
Cosas curiosas y/o estúpidas jamás conocidas que se derivan de tal experiencia:

2.1.1- Que entre mi trabajo y el coche hay 5 fuentes.
2.1.2- Que la gente te mira raro cuando metes la rodilla bajo el grifo.
2.1.3- Que el fresquito de la piel húmeda dura exactamente lo que se tarda en llegar a la siguiente fuente (sospecho que no es casual la distancia entre fuentes, seguro que la razón áurea, el calendario Maya o los Crop circles están detrás de ello).
2.1.4- Que los únicos que realizan la misma actividad referescante son una pareja de barrenderos con los que nos aguantamos mutuamente el grifo de la última y quinta fuente mientras predican lo que practican: "Con este calor hay que remojarse".

2.2) Las fuentes rurales: no hay güevos
Esta es la más refrescante de todas las experiencias a la par que saludable. El agua que brotaba de un manantial cercano a Organyà estaba tan congelada que no se podía soportar el dolor de pies al sumergirlos. Como estaba tan fría no nos atrevíamos a bañarnos y se nos ocurrió meter nuestras partes más doloridas -codos... escalar es lo que tiene- en remojo a modo de terapia sanadora.
Un paparazzi nos pilló in fraganti a Oriol (al cual, desde este blog, mantenemos siempre en el más profundo anonimato, tal y como él desea) y a mi en plena crioterapia codil.

lunes, 12 de julio de 2010

Telegrama

Antes era más como Mahoma, y no es que fuese divina (¿más todavía?) sino que iba mucho a la montaña. Hoy en día mi fe debe haber menguado -solo Dios sabe cuánto- porque hago un par de excursiones al año más una semana en Alpes, tirando largo. Y, por mucho que digan, si tú no vas a la montaña ella no viene a ti.
Acudir tan poco al monte me hace sentir como una dominguera cada vez que ando más de tres horas por prado, pedregal o nevero. Hace un par de fines de semana abandonamos el magnesio por un día y nos fuimos con los amigos a Pirineos a subir la Munia. Poco diré pues poco me apetece pero en modo resumen: vacas, lluvia, nieve, granizo, cresta, cumbre, electricidad, cresta, granizo, nieve, lluvia, vacas, cerveza, cerveza, churrasco.


No estoy inspirada, necesito vacaciones (o en su defecto, y mientras tanto, más cerveza y churrasco).

lunes, 28 de junio de 2010

Empanada gallega

Mentiría si os dijese que estoy orgullosa por mi actuación en la compe de este sábado (Campeonato de España de Escalada en A Coruña) pero tampoco sería cierto si os contase que lo pasé mal. Porque si bien al principio estaba un poco decepcionada -quedar en octavo lugar y que, en esta compe, solo pasasen siete chicas a la final es algo que amodorró mi optimismo- las cariñosas regañinas, por no hacerlo mejor, que me dedicaron mis amigas repusieron de nuevo mi buen humor. A parte de esto, la competición fue espléndida y, al no escalar por la tarde, me dediqué a echar fotos a toda criatura viviente.

Como en los crucigramas, finalistas por detrás: satsilanif (la falta de sueño me juega malas pasadas, juro que no soy consciente de las tonterías aquí escritas)

Eché tantas fotos que ayer, en casa, intenté mirarlas pero cuando me di cuenta de que estaba confundiendo a Daila con Ramonet aborté la misión y me fui a la cama. Porque iba (y voy) empanada por culpa de no dormir, es lo que tiene no pegar ojo el sábado noche y luego intentar escalar el domingo en Calders.

Aquí los tenéis: el super speaker Joseba, los ganadores (qué cara de felicidad -absolutamente merecida- la de Helena y Ramon) y Tere y Dani dándolo todo en la final.

lunes, 21 de junio de 2010

Grandes preguntas de la humanidad


Aprovechando la remodelación del blog, ya veis quién curra de verdad aquí, os pongo una relación de lo más surrealista que he encontrado en el Analytics de estos últimos meses. Es lo que escriben algunas personas -tranquilos, es anónimo- en Google antes de dar con este blog buscando no quiero saber qué:

como palpita el corazon de vaca - sí, es algo que a todos nos intriga.
cuantos dias hacen falta para notar el efecto del ginseng - dirás horas y no días (que te lo cuente Esteve)
geologicamente que significa tufa - tufa es chorrera en inglés. Pero resumiendo: procesos kársticos.
jovencitas inverves - (supongamos que quería decir imberbe) Pues en general, y gracias a Dios, la mayoría de chicas son imberbes (descontando el bigote de algunas, que se asemeja más al de un mariscal de campo).
mujeres escaladoras cachondas - pero cachondas de reírse, supongo (por fuerza, porque si no hubiese puesto "escaladoras en pelotas" o alguna frase por el estilo como las que llenan la mitad de búsquedas que salen en mi analytics, so marranos).
que es el hombre y cual es su lugar en el cosmo - tantas respuestas...y ninguna convincente (pero, oye, me alegro de que Google recomiende este blog como fuente inestimable de conocimiento)
quien gano en la competicion de escalada en bilbao
- ¡aha! quien lo sepa tiene premio.
"alex huber" "novia" - a ver si lo he escrito yo y no me acordaba...
condones zona universitaria barcelona - está plagado, un asco, doy fe.
polemica decotaciones dave graham escalada - eso, polémica, marujeo, como nos gusta el cotilleo, eh?
quiero tocarme los huevos - pues venga, ¿a qué esperas? si eso es fácil. Lo difícil es no hacerlo.
txomo sexo - sí, él es todo un sexsymbol, acosado por las masas.
algo que rime con sano - uy, qué difícil, ahora no se me ocurre nada que rime con ano, ¡será posible! mejor que lo deje para pasado el verano, cuando el marrano levante la mano (es muy cutre, pero está al nivel de lo primero).
como puedo hacer mi firma en coreano - la gente se interesa por unas temáticas realmente inquietantes.
el cielo? es gris, pero me gusta negro como el carbón - siento desilusionarte... Pero es que no es gris, es azul. Recomiento oculista.
seso duro gratis con 6a la vez - Tenemos dos interpretaciones: O quiere golpearse con la sesera duramente mientras pide tanda para escalar gratis un 6a, o quiere tener sexo duro -y gratis- con seis a la vez (de acuerdo, si esta es la opción más evidente ¿Por qué Google le trae a este blog?). En cualquier caso, que siga soñando.
como se hacer lacitos para recuerditos de boda - ahora mismito no lo recuerdito (ni ganas).
de donde viene La Ley del minimo esfuerzo - del Código Penal ya te digo yo que no.
alguna prueba del mes de mayo qiue michel jakcson esta vivo - la fe no se alimenta de pruebas, descreído.

¿Qué hemos hecho nosotros para merecer este tipo de visitas? Para responder a este gran enigma, hay que reflexionar largo y tendido; para eso, nos hemos ido al Priorat: Siurana y Margalef.

Tranquilidad en Siurana.

No hemos conseguido aclarar nada de lo anterior pero, al menos, hemos escalado bastante -aunque infructuosamente en cuanto a encadenes, cabe decir- y hemos resuelto otro de los grandes enigmas del escalador común. Tal revelación nos ha sido ofrecida al coincidir con un montón de aragoneses, los cuales han visto la luz mucho antes que nosotros, confirmando lo que hacía tiempo que sospechábamos pero que no nos atrevíamos a afirmar: que ir a Rodellar en verano es tontería. Bien, no hace falta que os aclare que nosotros peregrinamos siempre a Rodellar durante la estación cálida. Pues ahora queremos subsanar nuestra tontuna (ah, si fuese tan fácil…) y dejar para las hordas de guiris el tristemente masificado lugar. ¿Conseguiremos no caer en la tentación?

lunes, 14 de junio de 2010

La mala suerte

Estoy convencida de que todas las personas implicadas en la competición de escalada del sábado (organizadores, árbitros, montadores, competidores, público, etc.) les ha fastidiado que no se pudiese celebrar la segunda prueba de la Copa de España en Bilbao por culpa de la lluvia.
"Oh, qué lástima, se suspendió la prueba por la lluvia". Así, tan panchos se quedan algunos argumentando solo esto. Quejaos, ¡coño! (me indigno y automáticamente me sale la vena soez, intentaré guardarme los improperios para mí). Soy de la opinión de que lo bueno hay que decirlo pero lo malo también.

En mi último post colgué la previsión meteorológica que daba mal tiempo desde principios de semana hasta finales de la siguiente. La verdad es que tuve el presentimiento de que en algún momento de la semana anularían la prueba; fallé. No obstante, el miércoles 9 en Desnivel se publicaba que la compe se haría "sí o sí". A mi este tipo de afirmaciones categóricas me estremecen, es como aquella famosa de "por cojones" de la selección (como la tortilla de patatas pero en malo, typical spanish). En vistas a la determinación de celebrar la compe todo el mundo se movilizó hacia Bilbao. Y el resto ya lo sabéis: llovió, paró de llover y se pudo competir un rato, luego llovió de nuevo y se fue todo al carajo.

El patio de mi casa es particular, cuando llueve se moja como los demás. 'Amos, no me jodas.

En ningún caso digo que tomar la decisión de anular una competición y todo lo que implica sea tarea fácil. Pero es que todo indicaba que iba a llover: que no fue una tormenta veraniega, era una maldita borrasca ahí instalada. Arriesgarse tanto me parece de necios. Nefasta cualidad la nuestra: muchos cojones sueltos para seguir la linde como un tonto (mirad a ZP, mirad a la oposición...vaya, mejor no mirar), pero nadie los tiene para tomar decisiones valientes y con sentido común en el momento adecuado. ¿Cómo han de sentirse los empapados montadores al ver que su tarea ha sido en vano? ¿Y todos los competidores, árbitros, prensa y demás al desplazarse y perder el fin de semana? Había más opciones: desde suspender la competición con antelación a montar la estructura bajo cubierto el primer día.
En cualquier caso, repito, estoy segura de que a nadie le ha gustado lo acaecido y de que la toma de decisiones, aunque errónea, siempre fue pensando en el bien común.


¿Aprenderemos de nuestros fallos o continuaremos, "con un par", esperando la buena suerte?

miércoles, 9 de junio de 2010

Higiene bucal

Me encanta que llueva entre semana. "Si no escalo yo que no escale nadie" sería el argumento del envidioso, pero no el mio, pues mi corazón es puro y solo desea agua para que las cuencas hidrográficas rebosen de tan preciado líquido. Aunque en vista a la competición del sábado en Bilbao, no me apasiona una previsión tan remojada.

Previsón nada halagüeña.

Así pues, cuando el futuro inmediato está nublado siempre me queda la opción de rememorar las últimas escaladas. Las de este fin de semana han sido de "derbi" Sabadell-Terrassa.
El sábado me fui con Neula a Margalef para encontrarme con gente de Sabadell y el domingo, tras largarnos de Montserrat porque llovía, acabamos Lluís y yo escalando en Calders con los de Terrassa. Sabadell mala pell y Terrassa mala raça, dicen. Yo me niego a escoger entre estas dos poblaciones, mi apocado espíritu me lo prohibe. Pero sí he detectado algunas características esenciales que diferencian a los lugareños de ambos sitios.

Los de Sabadell, siendo poseedores de uno de los mejores rocos de Catalunya, los veo mucho más relajados que sus vecinos. Allí en Margalef el ritmo era "caribeño" (sic), de hecho, era tan caribeño que hasta había tortugas. Relax total y conversa acerca de caries y gingivitis (como véis, el fanatismo se podía mascar). De ellos he aprendido que si tienes caries habitualmente, seguramente no eres propenso a la gingivitis y viceversa. Conclusión: es indispensable usar el cepillo de dientes.

La tortuga ni se asustaba ni huía ni nada de nada. Un encanto, oye.

Los de Terrassa, siendo los moradores de Sant Llorenç (deL Munt, puntualizo la L), llevan un ritmo más acelerado que sus amiguitos colindantes cosa no muy difícil, por otro lado. De ellos destacaría su profunda solidaridad, empatía y discreción con el que está escalando en ese preciso instante: que no os engañe su manera de animar, si en algún momento os parece que se cachondean es que realmente se cachondean. De ellos he aprendido que aun con humedad (xuxuflú, le llaman) o roca mala se puede escalar si le pones interés y buen humor. Conclusión: usar el cepillo de dientes es indispensable.

Que digo yo, llegando a casi lo mismo tan distintos no serán.

martes, 1 de junio de 2010

La perra ha vuelto

Me voy un momento -llámale meses- para correr detrás de la pelota y tumbarme al sol y cuando vuelvo el blog está patas arriba con una gestión digna del gobierno: entre Esteve, que pasa de escribir desde que le rebajaron el sueldo de editor, y Marieta, que va prodigando su amor por los volcanes y su vacuo odio a la vejez (y de paso se subió el sueldo, para compensar), os compadezco. A pesar de esto e incomprensiblemente, el blog tiene más visitas que nunca, ha sido recomendado por una revista semanal (es evidente que para realizar tal sugerencia habrán leído algún post mío) y muchos de vosotros mentís despiadadamente felicitando a Marieta por aporrear el teclado sin ton ni son.

Longanizas fuera, he vuelto.

Tras la compe de Valladolid la tía estuvo llorando por los rincones durante días por su resultado y no podía escribir con tanto derramamiento de lágrima, por miedo a electrocutarse, dice. Eso junto al par de exámenes que tiene esta semana la han apartado del blog. Estamos de suerte porque me he apiadado de ella y he decidido reemprender mi carrera de blogger por muy pocas morcillas.

Llorando por Rodellar.

El caso es que he estado leyendo en diagonal la cantidad de crónicas acerca de la competición: lo que da de sí la resina, increíble. Creo que no podría hacer ninguna aportación nueva después de leer y escuchar con mi fino oído canino. Bueno sí, que las competidoras hablan no solo de vías o escaladores sino también de temas de rabiosa actualidad como la crisis financiera, el fichaje de Mourinho o la coordinación de colores en la indumentaria de la mujer escaladora.

Sinceramente, tanta trascendencia me cabrea (y de la ausencia de ella ya ni os cuento). De lo que deberían hablar, al menos Marieta, es o de mi o de Xesca. Ah, ¿que no sabéis de qué va? claro, si es que la tía se deja lo importante. Pues si estáis hasta el moño de prohibiciones en zonas de escalada, os interesa, y si queréis estar informados de ello, también. Porque Xesca va de eso y más: o ¿acaso creéis que muchas de las restricciones son porque sí? Entre todos podemos hacer algo, activa o pasivamente.

Por cierto, de momento solo está en catalán porque trata lo que concierne unicamente a Catalunya pero aunque no seáis catalanes, echad un vistazo igualmente; me juego una pechuga de pollo a que venís a Catalunya a escalar cada dos por tres.

domingo, 16 de mayo de 2010

Señoras, señores y niños del demonio

Cuando devuelvo el carrito del super, después de cargar la compra en el maletero, tengo la mala costumbre de correr por el parking empujando el carrito para luego subirme a él recorriendo a toda pastilla los últimos metros hasta el depósito de carritos (o como se llame eso). Pues estaba el otro día disfrutando de tan trepidante actividad cuando oigo “¡mira mamá lo que hace esa señora!”. Yo, que soy curiosa por naturaleza, empiezo a mirar a mí alrededor buscando en vano a una señora haciendo algo llamativo. Tras mucho mirar y casi perder el equilibrio sobre mi F1 del carrefour llego a la triste conclusión de que la tal señora soy yo. “Niña del demonio, ¡llamarme a mi señora!” pensaba mientras recuperaba mi moneda de 50 céntimos.

Siempre quise colgar aquí esta pintura (El almuerzo de los remeros de Renoir). Me viene a huevo porque la primera vez que lo vi me pareció un grupo de señoras y señores ya talluditos pero lo vuelvo a mirar hoy y los veo mucho más jóvenes -qué suerte la suya-.

Los años pasan y mi post de hoy trata de eso y de cómo un grupo de señoras y señores escaladores se van haciendo mayores –vaya, imagino a más de uno revolviéndose en su silla-. Como es una historia basada en hechos reales me inventaré los nombres, así estaréis en el anonimato (eh, Oriol?).

Estábamos este sábado escalando en un precioso rincón de Margalef cuando al señor Oriol se le ocurrió la brillante idea de preguntar acerca de cuantos años le echaba un Simpático escalador que desconocía tal dato. Por lo visto el Simpático escalador hizo gala a su nombre y nos hizo reír durante un buen rato al ponerle 7 u 8 años de más al señor Oriol y 3 años de más al señor Esteve. Y es que la vida ha castigado mucho a estos dos –y lo que les queda-.
El resto de sábado pasó sin más novedad que la alegría de reencontrarse con las señoras Angela, Daila, Andrea, María y demás (¿a que da rabia? No voy a ser la única señora, aviso).

Y el domingo otra vez se me recordó que ya llevo unos añitos de permanencia en este mundo. Un niño (13 años, aun no le llamaré señor pero quizás sí niño del demonio) me hizo una serie de preguntas nada agradables:

Niño del d.: ¿Tú qué grado máximo has hecho?
Señora Marieta: 8a+
Niño del d.: ¡uau! Y hace muchos años de eso, no?
Señora Marieta: -vale, contaré hasta diez, respiraré hondo e intentaré no matar al niño del demonio sino responder con elegancia-
Señor Esteve: (adelantándose y entre risas) sí, sí, hace mucho tiempo, cuando era joven.

Una señora y un niño del demonio.


lunes, 10 de mayo de 2010

Love is in the air (en el espacio aéreo concretamente)

Estoy enamorada (¡Bien! de momento ya he captado vuestra atención -lo que tiene que escribir una para que la lean-). Pero es cierto, mi amor platónico del mes es un tipo duro: un islandés con problemas gástricos y dérmicos, vomita y tiene muchas erupciones, pero a mi no me da asco porque no son cutáneas sino de lava. Sí, habéis acertado, estoy hablando del innombrable (Eyjafjall, a ver quién es el guapo que lo pronuncia) que vuelve al ataque jodiendo el espacio aéreo.

Amooor, amor, amooor.

Ya sé que me encapricho de cosas muy raras pero ¿acaso vosotros no os habéis enamorado alguna vez de una vía? pues está en el mismo nivel de frikismo que enamorarse de un volcán.
Y claro, que de las vías también me encandilo aunque lo de este finde ha sido un amor pasajero. Un rollito con un doctor que me ha hecho sentir muy bien (mmm...espero que nadie saque de contexto esto último, porque se presta). Hablo de Dr. Feelgood -y no del Dr. House, como pensáis algunos-.
Caigo en la broma fácil una y otra vez y no paro de meter incisos, es imperdonable. Aun y así, perdonadme, pero es que estoy de tan buen ánimo -gracias al amigo islandés- que cualquier tontería me hace gracia y el listón humorístico y literario lo tengo, ahora mismo, bastante bajo. Y es que con la risa floja que me da cada vez que miro el volcán no doy para más.


Mejor que me centre brevemente en la parte trepadora de este fin de semana. Resumiendo: un par de días repletos de amigos y buenas vías en Margalef. Creo que si alguien estaba escalando en algún otro sitio seguramente estaba solo, porque todo el mundo correteaba por Margalef.
Ya para acabar os cuelgo un invento de lo más ingenioso para acercar las cintas a la pared y facilitar el chapaje. Hecho con una simple goma de pollo...Ni Mc Giver, oye, es que se las piensan todas.

Lo peor, digo yo, es que se rompa la goma de pollo y te atice en la cara.

domingo, 2 de mayo de 2010

Jóvenes promesas

Jóvenes promesas no hace solo referencia a la vía de la Gran Bóveda de Rodellar, donde por cierto estoy deseando ir, sino que es una mención a los chavales que suben con fuerza, garra y decisión por los bloques de la competición de ayer en La Salle (2a prova Copa Catalana d'Escalada en Bloc). Como ejemplo cito a dos que me han impresionado bastante: Mariona Burgada que siendo aun una niña (12 años) nos ha ganado a todas encadenando impecablemente todos los bloques de la final a vista y Chaiya Garcia, un chico con unas aptitudes que dan miedo.
No es que el relevo esté asegurado, sino que estos jóvenes van a ir más allá.

Pere J. y un holandés errante -y muy fuerte- en pleno esfuerzo.

Y a parte de las ondonadas de hostias que nos dan y que nos darán estos niños -iba a decir niñatos, mi ego me traiciona, qué horror- la competición estuvo muy bien. Por la mañana fue un poco caótica ya que el amago mañanero de lluvia y la gran cantidad de competidores hizo que nos recortasen el tiempo por bloque (de 4 minutos a 3) y que estos fuesen más duros. Luego por la tarde, como la lluvia nos respetó, se desarrollaron las finales como habitualmente en un ambiente familiar y distendido. A destacar el flan que trajo mi madre y que Shirleys se quiso comer (jeje) y las risas aseguradas con Pere e Ignasi (Penedès team) con sus bromas acerca de...de todo. Como debe ser.