Pasarse tres semanas escalando dos días seguidos y descansando uno es algo adictivo, por eso, si se rompe este ritmo, es probable que te ataque el síndrome de abstinencia. Y yo he roto el ritmo, qué remedio. Del alegre Rock&Roll vacacional 2/1 pasamos al lento adagio laboral 2/5: dos días de escalada, cinco de reposo. No incidiré más en lo poco que deseo ahora mismo descansar cinco días consecutivos porque me pondría a llorar y a gritar y a cometer actos inmorales y, seguramente, hasta ilegales lo cual me llevaría injustamente a un ingreso en el trullo (2 años mínimo sin la condicional y eso alegando enajenación mental transitoria), donde, que yo sepa, aun no hay buenos sectores para escalar.
Pasemos página y centrémonos en algo que distraiga nuestras mentes, o por lo menos la mía (permitidme ser egoísta, pero es cuestión de supervivencia). Los fines de semana pueden cundir más si no se ha tocado roca durante cinco días -a quién quiero engañar...-. Por ejemplo, antes de irnos de vacaciones el bueno de Pete O'Donovan nos retrató en Alòs de Balaguer con motivo de una nueva guía de escalada en Lleida, muy necesaria, por cierto, que saldrá en breve.
Pasemos página y centrémonos en algo que distraiga nuestras mentes, o por lo menos la mía (permitidme ser egoísta, pero es cuestión de supervivencia). Los fines de semana pueden cundir más si no se ha tocado roca durante cinco días -a quién quiero engañar...-. Por ejemplo, antes de irnos de vacaciones el bueno de Pete O'Donovan nos retrató en Alòs de Balaguer con motivo de una nueva guía de escalada en Lleida, muy necesaria, por cierto, que saldrá en breve.
Balcó del Segre: L'Ordre del Fènix (8a) i Préssec en el Kneebar (8a+), Marieta y Esteve respectivamente.Ese finde escalamos muy motivados después de currar durante toda la semana, y es eso lo que juega en favor de todos nosotros. Los amigos australianos, mientras estaban disfrutando su año sabático (ya acabó, qué penita me dan), nos lo decían: vosotros venís con muchas más ganas de escalar que nosotros. Así que, aprovechemos esta recarga de energía (positiva o no) que se acumula entre semana para compensar la pérdida de fluidez escalando que se gana con la asiduidad diaria a la roca. Quien no se consuela es porque no quiere.
Y, para acabar, me regodeo gratamente rememorando la competición del sábado en Sant Cugat (Campionat de Catalunya d'escalda de dificultat) más que por mi actuación, que fue buena, por los ánimos de mis padres y mis amigas Rosa y Natàlia que me hicieron sentir muy afortunada al venir a verme (sus quiero con locura).
Con los codos mirando a Cuenca y a punto de palmarla (competitivamente hablando, claro).
Organización impecable y buen ambiente con el añadido de poder escoger la música para el momento de competir, como ya se hizo exitosamente el año pasado. Aquí hay un vídeo de la TV Sant Cugat con las finales y los resultados, para nada sorprendentes, son estos.
Eugènia N. huyendo de la sombra en la final.
Con los codos mirando a Cuenca y a punto de palmarla (competitivamente hablando, claro).Organización impecable y buen ambiente con el añadido de poder escoger la música para el momento de competir, como ya se hizo exitosamente el año pasado. Aquí hay un vídeo de la TV Sant Cugat con las finales y los resultados, para nada sorprendentes, son estos.
Eugènia N. huyendo de la sombra en la final.























